El subsecretario de la SSPC, Ricardo Mejía, informó acerca de la aprehensión de estas personas en distintos municipios de Chihuahua; se les aseguraron armas, cartuchos…

Durante los operativos para dar con el presunto asesino de los dos sacerdotes jesuitas y un guía turístico, Juan “N”, El Chueco, las autoridades federales y locales lograron aprehender a 11 personas ligadas a éste, entre ellas, tres familiares del sospechoso.

En conferencia en Palacio Nacional, el subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Ricardo Mejía Berdejo, informó acerca de estas detenciones por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Fiscalía de Chihuahua que se dieron entre el 25 y 27 de junio en los municipios de Cerocahui, Batopilas, Guachochi y Urique.

A partir de estas operaciones, del 25 al 28 de junio se ha logrado detener a 11 personas vinculadas a la célula criminal de José ‘N’, alias El Chueco, tres de ellos familiares directos. Se continúa con la búsqueda para la detención de José ‘N’, para esclarecer este caso, que no haya impunidad y castigo para los responsables”, dijo.

De acuerdo con el subsecretario de la SSPC, a los detenidos también se les decomisaron armas largas, cortas, cartuchos, cargadores, equipo táctico y vehículos.

Resaltó que se continúa con el despliegue de las autoridades federales y locales para la búsqueda del presunto asesino de los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar dentro de la iglesia de Cerocahui, en Uriqui, Chihuahua, así como de Pedro Eliodoro, guía turístico.

Además, El Chueco tiene denuncias previas y al menos una orden de aprehensión de 2018 por el asesinato de un turista estadounidense.

Cabe mencionar que José “N” pertenece a la célula criminal del Cártel de Sinaloa llamada “Los Salazar” que opera en lo que se conoce como el “Triángulo Dorado”, zona conformada por las zonas limítrofes de Sonora, Chihuahua y Sinaloa.

Mejía Berdeja resaltó que se continúan con las acciones para dar con el paradero del criminal, así como como la recompensa de 5 millones de pesos.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó nuevamente lo ocurrido en Chihuahua, pero criticó la campaña que se ha desatado en contra de su gobierno por esto, a pesar, como lo ha mencionado antes, los gobiernos de esa entidad deberían explicar por qué, pese a la orden de captura en su contra, El Chueco vivía con tranquilidad y en libertad.

Además, cuestionó a los religiosos que han manifestado que ante la inseguridad “ya no alcanzan los abrazos”, pues preguntó si se debe combatir la violencia mediante una guerra.

También, el mandatario criticó que presuntamente muchos religiosos callaron durante el sexenio de Felipe Calderón, quien declaró la guerra contra el narcotráfico y detonó los homicidios y las desapariciones.

Eso no son capaces de decirlo, los sacerdotes y no generalizo, y esas expresiones de que ya no nos alcanzan los abrazos, entonces ¿qué quieren los sacerdotes?: ¿qué resolvamos los problemas con violencia?, ¿vamos a desaparecer a todos?, ¿vamos a apostar a la guerra? ¿Por qué no actuaron cuando Calderón? ¿Por qué callaron cuando se ordenaban las masacres, cuando se puso en práctica el ‘mátalos en caliente’, cuando se le decía al Ejército ustedes hagan su trabajo y nosotros nos encargamos de los Derechos Humanos? ¿Por qué esa hipocresía?