Por su parte, Twitter ha anunciado su intención de iniciar acciones legales para hacer cumplir el acuerdo de compra. Musk y Twitter acordaron una penalización 1000 millones de dólares a pagar por cualquier parte que se retirase del acuerdo.

El fundador y consejero delegado de Tesla, Elon Musk, ha comunicado a Twitter su intención de rescindir el contrato de compra de la red social al considerar que la compañía está “en incumplimiento sustancial de múltiples disposiciones” del acuerdo que firmaron ambas partes el pasado mes.

En una carta compartida por el equipo legal del magnate, Musk ha informado a Twitter de su intención de paralizar la compra de la red social después de haber solicitado formalmente en varias ocasiones información relacionada sobre el número de cuentas falsas que se encuentran en la plataforma, así como la manera de Twitter de auditar y suspender las mismas.

Musk llevaba semanas cuestionando públicamente las cifras de ‘bots’ de Twitter, lo que muchos analistas vieron como un intento de hacer caer el precio de las acciones del gigante tecnológico. Las acciones de Twitter se desplomaron más de un 6 % en las operaciones posteriores al anuncio.

Por su parte, Twitter ha anunciado su intención de iniciar acciones legales para hacer cumplir a Musk el acuerdo de compra.

Musk y Twitter acordaron una penalización 1000 millones de dólares a pagar por cualquier parte que se retirase del acuerdo, aunque si Twitter pretende forzar la compra en los términos acordados, las cosas podrían complicarse para el magnate sudafricano, según ha detallado la citada cadena.

Musk ha respondido con su lenguaje más característico, el de los memes, a la batalla legal que Twitter planea emprender para forzarle a comprar la empresa.

El fundador de Tesla y SpaceX ha usado su propio retrato para componer unas viñetas en las que cuenta su versión de la historia, recordando que al principio “dijeron que no podía comprar Twitter” y después de acordar la adquisición la empresa “no divulgaba información sobre ‘bots’ o cuentas falsas”, un tema que considera clave.

Con unas fotos en las que se ríe y expresa burla, el multimillonario da a entender que con esta polémica sale ganando, ya que -asegura- si quieren “forzarle” a comprar Twitter en un tribunal, eso va a suponer que la empresa tendrá que divulgar ante la Justicia la información sobre bots que le negó a él.