En la inteligencia artificial, es el comportamiento similar al humano lo que podría ser crucial para ser percibido como un agente intencional

La inteligencia artificial forma parte cada vez más de nuestras vidas y, según experimentos realizados con 119 participantes, los robots con comportamientos similares a los humanos pueden ser percibidos como si tuvieran estados mentales.

Cuando los robots parecen relacionarse con las personas y muestran emociones similares a las humanas, los individuos pueden percibirlos como capaces de “pensar” o de actuar conforme a sus propias creencias y deseos y no de sus propios programas informáticos, concluye la investigación

La relación entre la forma antropomórfica, el comportamiento similar al de los humanos y la tendencia a atribuir a los robots un pensamiento independiente y un comportamiento intencionado está aún por entender, afirma Agnieszka Wykowska, investigadora del Instituto Italiano de Tecnología y autora del estudio.

El equipo constató que los participantes que veían los videos con el robot de aspecto humano eran más propensos a calificar las acciones de este como intencionadas en lugar de programadas, mientras que los que solo interactuaban con el robot más maquinal no lo hacían.

Esto demuestra que la mera exposición a un robot de aspecto humano no es suficiente para que la gente crea que es capaz de tener pensamientos y emociones; es el comportamiento similar al humano lo que podría ser crucial para ser percibido como un agente intencional.