Los casos de COVID-19 han aumentado un 30% en los últimos 15 días, de acuerdo con datos de la OMS

*Las nuevas olas de COVID-19 demuestran que la pandemia está lejos de terminar, según la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el COVID-19 sigue siendo una emergencia mundial, casi dos años y medio después de que se declarara por primera vez; además, el organismo aseguró que la pandemia está lejos de terminar.

El Comité de Emergencia, compuesto por expertos independientes, dijo en un comunicado que el aumento de casos, la evolución viral en curso y la presión sobre los servicios de salud en varios países significan que la situación sigue siendo una emergencia.

Los casos informados a la OMS habían aumentado un 30% en la última quincena, señaló en un comunicado, aunque el comité aceptó que el incremento de la inmunidad de la población, en gran parte por las vacunas, había visto un “desacoplamiento” entre casos de hospitalizaciones y muertes.

La agencia de salud de la ONU declaró por primera vez el nivel más alto de alerta, conocido como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, para COVID-19 el 30 de enero de 2020. Tal determinación puede ayudar a acelerar el análisis, el financiamiento y las medidas internacionales de salud pública para contener un enfermedad.

Pandemia de COVID-19 está lejos de terminar

La pandemia de COVID-19 está “lejos de haber terminado”, afirmó el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Nuevas oleadas del virus demuestran una vez más que el COVID-19 está lejos de haber terminado”, declaró Tedros en una conferencia de prensa en Ginebra.

“A medida que aumentan las hospitalizaciones y la transmisión de COVID-19, los gobiernos deben implementar medidas como el uso de máscaras, una ventilación mejorada y protocolos de detección y tratamiento”, añadió.

Habló al margen de la publicación por la OMS de los resultados de la última reunión del comité de emergencia sobre el COVID-19, que se celebró el viernes pasado.

El comité señaló la disminución de las pruebas de detección y de la secuenciación genómica, que dificultan “cada vez más” la evaluación del impacto de las variantes de COVID-19, y subrayó “la inadecuación de la vigilancia actual” de la pandemia.

El comité tomó nota del reciente aumento del número de casos de COVID-19 en diferentes regiones del mundo, así como de la falta de medidas de salud pública adaptadas en las regiones afectadas por un resurgimiento de los casos.