Diez de 18 cuerpos de agua dulce en cuatro municipio de Quintana Roo superaron los niveles aceptables de la bacteria E. coli, causante de diarreas graves y otras enfermedades, de acuerdo con el monitoreo de junio de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios del estado.

Los resultados fueron difundidos por miembros de la Red Tulum Sostenible, quienes participaron en la más reciente reunión de las autoridades del Comité de la Cuenca de Tulum.

En las gráficas se apreció que, desde febrero, cada mes se ha estudiado la calidad del agua de los mismos 18 cuerpos de agua, entre ellos tres localizados en Tulum: los cenotes “Cristal”, “Calavera” y “Casa Cenote”, todos con niveles elevados de E. coli en junio.

En tanto, se estima que la situación es peor en Solidaridad, donde la autoridad ha mantenido el monitoreo constante de únicamente dos cenotes: el “Kantun Chi” y el “Cristalino”, los cuales prácticamente llevan todo el año contaminados con la bacteria.

Bacalar y sus balnearios también han sido vigilados desde febrero a la fecha. El reporte muestra que en nueve sitios se obtuvieron muestras de agua para su análisis, siendo mayo el mes con la mayor presencia de E. coli.

​Se detectaron grandes niveles en seis de los nueve cuerpos de agua, incluyendo “Cocalitos” y los “Rápidos de Bacalar”, de los más visitados, mientras que en junio fueron cuatro no pasaron la prueba, casi el 50 por ciento de los lugares examinados.

Por último, en Othón P. Blanco, donde se inspeccionaron cuatro balnearios: “El Palmar”, “El Acapulquito”, “Álvaro Obregón Viejo” y “El Chorro”, el panorama ha pintado mejor, pues en los últimos cinco meses todos han salido con niveles aceptables de la mencionada bacteria, salvo “El Chorro” apenas en junio.

Este trabajo no representa el estado real del agua que guardan estos cuatro municipios, al no ser un monitoreo del 100 por ciento de sus playas y cuevas inundadas. Sin embargo, ayuda a tener una idea del problema de contaminación que pudiera existir en el todo el sistema del manto freático.

De acuerdo con los ambientalistas que compartieron esta información, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios de Quintana Roo no aclaró qué acciones se están llevando a cabo en los cenotes o balnearios que presentan alto grado de contaminación, como restricciones al nado o posibles clausuras.