Max fue la perrita de seis años que se encargó de descubrir dónde se escondía Rafael Caro Quintero, líder y fundador del Cártel de Guadalajara y uno de los hombres más buscados por el Gobierno de Estados Unidos.

Ciudad de México, 15 de julio  Rafael Caro Quintero se escondía entre los matorrales de la sierra ubicada en el municipio de San Simón, Sinaloa,cuando llegó una canina de raza bloodhound y dio alerta a los elementos de la Secretaría de Marina (Semar) de que el narcotraficante estaba ahí.

Max fue la perrita de seis años que se encargó de descubrir dónde se escondía Rafael Caro Quintero, líder y fundador del Cártel de Guadalajara y uno de los hombres más buscados por el Gobierno de Estados Unidos.

Ciudad de México, 15 de julio (SinEmbargo).– Rafael Caro Quintero se escondía entre los matorrales de la sierra ubicada en el municipio de San Simón, Sinaloa,cuando llegó una canina de raza bloodhound y dio alerta a los elementos de la Secretaría de Marina (Semar) de que el narcotraficante estaba ahí.

La Marina detalló que Caro Quintero fue localizado entre matorrales por un elemento canino de esta Institución, de nombre “Max”, cuyo adiestramiento de búsqueda y rescate permitió su ubicación, habiendo sido puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para la integración de la carpeta de investigación correspondiente.

Por su trabajo, usuarios en redes sociales pidieron a la Marina que se le recompense con croquetas y premios para perros, e incluso bromearon con que se le entregara el dinero ofrecido en recompensa por la DEA a la can.

Según el Registro Nacional de Detenciones, la captura de Rafael Caro Quintero, líder y fundador del Cártel de Guadalajara, tuvo lugar en torno al mediodía.

El capo tenía dos órdenes de aprehensión en México y una orden de extradición a Estados Unidos.

En un video divulgado por la Marina se le ve en el monte, entre dos elementos de seguridad que le ofrecen una botella de agua.

Caro Quintero fue liberado por las autoridades mexicanas en 2013 tras estar 28 años en prisión por el homicidio del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena. Una corte de apelación emitió una orden de libertad y aunque después la resolución fue revertida, ya era demasiado tarde: el capo se había evaporado a bordo de un vehículo que le esperaba fuera de la cárcel.

Max fue el binomio canino encargado de encontrar a Rafael Caro Quintero. Foto: Cortesía de Semar.