Este martes se dio la primera audiencia (preliminar) en el juicio que enfrenta al magnate Elon Musk con la plataforma social Twitter.

La batalla judicial entre Twitter y Elon Musk se abrió el martes, una semana después de que la red social iniciara una querella contra el fundador de Tesla y SpaceX para tratar de obligarle a adquirirla.

La plataforma pide a un tribunal especializado en derecho empresarial en el estado de Delaware, que obligue al multimillonario a honrar su promesa de comprar a Twitter por 44.000 millones de dólares, luego de que Musk abandonara el acuerdo, que incluía una cláusula de recisión.

Es una audiencia preliminar dentro de una batalla legal sin precedentes entre el hombre más rico del mundo y la popular red social, decidida a que el magnate la compre.

Hace una semana la plataforma presentó una demanda contra Musk, dueño de la automotriz Tesla y la aeroespacial SpaceX, para forzarle a cumplir su compromiso de adquisición.

A pesar de que atraviesa una crisis reputacional por la andanada de ataques y críticas de Musk, “las acciones de Twitter han estado en buena forma” desde que presentó la demanda.

Twitter pidió un proceso acelerado, que comience en septiembre, para que no se prolongue el período de incertidumbre que, en parte, tiene paralizada a la empresa.

Los abogados de Musk presentaron una apelación el viernes para aplazar el proceso hasta el próximo año.

Los expertos anticipan que habrá que analizar “montañas de datos” para demostrar, como afirma Musk, que la plataforma tiene muchas más cuentas automatizadas y de spam que el 5% oficial que ha presentado.

La jueza también debe considerar los plazos del paquete financiero que se negoció con los bancos y los inversores, para no arriesgar la posibilidad de una recompra.

El magnate y la junta directiva de Twitter aún pueden optar por cerrar el trato en un precio ligeramente más bajo para evitar seguir con el litigio.