Se destapa una cloaca de la que ya se sabía su podrido contenido

Por Sergio Mejía Cano

Tepic, Nayarit; miércoles 20 de julio del 2022.- Con el anuncio que pronunció el propio gobernador de Nayarit, doctor Miguel Ángel Navarro Quintero, en su ya tradicional conferencia semanal, respecto a un mega-fraude y gran estafa por más de 21 mil millones de pesos, al parecer se cumple la sentencia aquella de que lo que mal empieza, mal acaba, pues el Fideicomiso Bahía de Banderas (FIBBA), fue muy cuestionado desde sus inicios, allá a principios de la década de los años 70 del siglo pasado.

Y se dice que comenzó mal este FIBBA, porque al parecer uno de sus primeros directores o el primero que tuvo, salió mal con las cuentas y su dirección; sin embargo, este suceso que fue muy sonado en esa misma década de los años 70, se minimizó o se le echó tierra por todo lo que significaría construir en el entonces municipio de Compostela, Nayarit, un gran emporio turístico, tal y como lo es hoy en día; pero ya en un nuevo municipio que se creó en los años 80 como Bahía de Banderas, hoy uno de los principales municipios de dicho estado del occidente de nuestro país.

Sin embargo, a muchos nayaritas no sorprendió esta noticia, pues desde hace mucho ha sido un secreto a voces que en la construcción de la hoy también denominada “Riviera Nayarit”, hubo infinidad de anomalías en la adquisición de los terrenos para la construcción de los hoteles y demás centros recreativos para satisfacer los gustos de los turistas que llegan de varias partes del mundo a disfrutar de las hermosas playas nayaritas.

Secreto, porque no se podía hablar abiertamente de lo que se escuchaba por parte de los anteriores propietarios de esas tierras en donde hoy grandes cadenas hoteleras se asentaron. Como por ejemplo lo que se oyó más de una vez, cuando una persona al llegar a su parcela cercana al Mar, de la noche a la mañana la encontró cercada con malla ciclónica custodiada por gente armada, gente a la que, al acercarse a preguntar por qué no le permitían el paso a su propiedad, los armados se identificaban la mayoría de las veces como miembros de la policía estatal o municipal y, con lujo de prepotencia le decían al quejoso que ahí no iba a arreglar nada, que fuera con su jefe ejidal, a la presidencia municipal o hasta el mismo Palacio de Gobierno en Tepic, Nayarit.

Y se decía que, a los antiguos pescadores que por años y años habían ocupado terrenos cercanos al Mar, lo mismo, de pronto se les negó el acceso a esas playas que, como tal lo señala la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, son de todos los mexicanos; pero en este caso, ancestralmente siempre habían ocupado esas tierras aldeas de pescadores que al igual que varios campesinos, de un día para otro se vieron despojados de su patrimonio.

Desde casi siempre, tanto gobiernos federales, así como estatales y municipales, se han apoyado en el pretexto de la “expropiación por causa de utilidad pública”, sin embargo, en casos como el que les aplicaron a los antiguos propietarios de los terrenos en donde se creó la Riviera Nayarit, en su momento hubo el descaro de que alguien dijera que no tenían por qué preocuparse, pues los hoteles que ahí se instalarían darían infinida de empleos, por lo que de ser campesinos y pescadores, ahora iban a servir en esos hoteles para cambiar radicalmente su forma y estilo de vida. Vaya desfachatez de quien hubo dicho esto, pues no se podría considerar más que una vil ofensa a quienes se quedaron sin su modo de vida ancestral. Una ofensa tal que, muchos antiguos campesinos y pescadores, prefirieron mejor emigran en busca de mejore horizontes y no tener que ser sirvientes del turismo y lo que sería peor: de quienes los despojaron de sus terruños.

Desde luego que este tema trascendió tanto a nivel nacional como internacional, por lo que ya muchas personas se pusieron a pensar en qué irá a pasar, pues el aviso es muy claro, ya que también deberían de pensar en las conocidas frases de “te lo digo a ti Pedro, para que me entiendas tú, Juan; y cuando veas las barbas de tu vecino rasurar, pon las tuyas a remojar”. Pues ya se ha dicho que podrían estar involucrados tanto funcionarios, así como empresarios, notarios y toda una gama de políticos, sobre todo de los de primer nivel.

Así que quizás, por todos los callos que pudiera estar pisando la actual administración estatal, se ha documentado que varios funcionarios y hasta el mismo gobernador Navarro Quintero, han recibido amenazas; amenazas que ya no sirven de nada, pues se entiende que el gobierno federal ya está plenamente enterado de todo esto.

Sea pues. Vale.