La OMS reúne este jueves al comité de expertos sobre la viruela del mono para determinar si la oleada actual de casos es una urgencia de salud pública de alcance internacional, su más alto nivel de alerta.

*Detectado a inicios de mayo, el recrudecimiento poco habitual de casos de viruela del mono por fuera de los países de África central y occidental donde el virus es endémico, se extendió por el mundo entero, teniendo como epicentro Europa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reúne este jueves al comité de expertos sobre la viruela del mono para determinar si la oleada actual de casos es una urgencia de salud pública de alcance internacional, su más alto nivel de alerta.

En las últimas semanas se registraron más de 14,500 casos en 70 países, según las cifras de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), la agencia de salud pública de Estados Unidos.

“Independientemente de la recomendación del comité, la OMS continuará haciendo todo lo posible para detener la viruela del mono y salvar vidas”, declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la agencia de la ONU, en conferencia de prensa el miércoles.

En la primera reunión el 23 de junio, la mayoría de expertos había recomendado a Tedros no pronunciar la urgencia de salud pública de alcance internacional.

Detectado a inicios de mayo, el recrudecimiento poco habitual de casos de viruela del mono por fuera de los países de África central y occidental donde el virus es endémico, se extendió por el mundo entero, teniendo como epicentro Europa.

Descubierta por primera vez en el ser humano en 1970, la viruela del mono es menos peligrosa y contagiosa que su prima la viruela, erradicada en 1980.

En la mayoría de los casos, los enfermos son hombres, relativamente jóvenes, que tienen relaciones homosexuales y viven por lo general en ciudades, indicó OMS.

Hasta el 14 de julio, el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (CEDC) registraba 7,896 infecciones por el virus de viruela del mono.

España es el país más afectado, con 2,835 casos, seguido por Alemania (1.924), Francia (912), Países Bajos (656) y Portugal (515).

La mayoría de los casos se detectan en varones de entre 18 y 50 años, y principalmente en hombres que tienen relaciones homosexuales.

Por fuera de África, “99% de los casos registrados son hombres”, indicó  el miércoles la doctora Rosamund Lewis, principal experta de la OMS para la viruela del mono, y 98% de ellos son “hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, y principalmente los que tienen múltiples compañeros sexuales, nuevos o anónimos”.

“La comunidad que actualmente está infectada es una de las más comprometidas, poderosas y responsables que tenemos, y que trabajó tan duro durante años para controlar un virus aun más mortal (el VIH)” por lo que tiene la “plena confianza” de la OMS, subrayó el miércoles el jefe de urgencias de la OMS, Michael Ryan.

La agencia trabaja en estrecha colaboración con la sociedad civil y las comunidades LGBTQI+ para facilitar la difusión de informaciones sobre la enfermedad, especialmente en la óptica de la organización de festivales y marchas de orgullo veraniegas.

“Son importantes celebraciones identitarias: es muy importante que esos lugares, esos eventos y actividades compartan informaciones para que la gente se proteja”, añadió la doctora Lewis.

La agencia de salud trabaja de manera paralela con Estados miembros y expertos para hacer avanzar la investigación y el desarrollo alrededor del virus.

“Aunque vemos una tendencia a la baja en algunos países, otros se enfrentan a un aumento y 6 países registraron sus primeros casos la semana pasada”, declaró Tedros.

“Algunos países tienen menos acceso a diagnósticos y vacunas, lo que dificulta registrar y parar los casos”, cuando las reservas de vacunas son escasas, agregó.

La empresa danesa Bavarian Nordic, único laboratorio que produce una vacuna autorizada contra la viruela del mono, informaba el martes que recibió un pedido de 1.5 millones de dosis, en su mayoría para suministrar en 2023, de un país europeo cuyo nombre no se filtró, y Estados Unidos ya pidió 2.5 millones de dosis.