El presidente Andrés Manuel López Obrador denunció que el gobierno de Estados Unidos y un “grupo mafioso”´, presuntamente encabezado por el empresario Claudio X. González y el exministro de la Suprema Corte, José Ramón Cossio, están en contra del Tren Maya, unas de las razones por la que determinó declarar como obra de seguridad nacional la construcción de los 1,500 kilómetros. “Se recurre a un procedimiento que establece la ley que es declarar obra de seguridad nacional, porque está interviniendo un gobierno extranjero, porque se está perdiendo dinero de la hacienda pública, porque es una obra prioritaria, porque se están aplicando tácticas dilatorias porque no hay justicia expedita”, comentó este lunes en su conferencia de prensa.

La semana pasada, Javier May, director general del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), informó que en una sesión de Consejo de Seguridad que se determinó declarar al Tren Maya como una obra de seguridad nacional para reanudar las obras en el Tramo 5. “En la sesión del Consejo de Seguridad determinaron que es una obra de seguridad nacional por las vías férreas y que los interesados, que es la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Gobernación, fueron los que determinaron que la obra se reinicie”, informó hace unos días el funcionario. La decisión del gobierno federal se tomó cuando el Poder Judicial otorgó amparos a ambientalistas y activistas del colectivo Sélvame del Tren, que se inconformaron por los daños de la obra. De acuerdo el presidente, el gobierno de Estados Unidos interviene con financiamiento a organizaciones de ‘pseudoambientalistas’, las cuales han interpuesto amparos en contra de un tramo del Tren Maya. El mandatario considera que no se cae en ningún tipo de desacato, no obstante, invitó a los inconformes a recurrir a recursos legales.

“Que vaya Claudio (X. González) y este abogado (José Ramón) Cossio, y debe haber asociaciones abogados del movimiento conservador, y que presenten denuncias. Es obvio que ha pasado más de tres meses, es un tramo que también es totalmente atípico, cómo es que son 1,500 kilómetros y de tren donde está el conflicto es en 50 kilómetros”, dijo el presidente. El mandatario argumentó que su gobierno determinó darle continuidad a una obra que fue avalada por los ciudadanos a través de una consulta en la que en el 2019 se le preguntó a los habitantes de la región si estaban o no favor de la construcción de la obra. “No hay ningún problema legal, lo que se está haciendo es verle continuidad a una obra importantísima que fue sujeta a una consulta de todos los habitantes y la mayoría estuvo de acuerdo, se ha cumplido con todos los procedimientos, sin embargo hay un grupo mafioso, político, opositor”, agregó.