Influyen factores como el tipo de sangre, olor corporal e incluso el color de la ropa

En una reunión al aire libre suele suceder que algunas personas se quejan más que otras de los piquetes de mosquitos, lo cual ha llevado a suponer que estos insectos tienen a sus ‘preferidos’, y así es. Pero ¿a qué se debe? La ciencia tiene la respuesta.

Las hembras de los mosquitos son las encargadas de beber la sangre y sí: se sienten más atraídas por algunos humanos que por otros. Los mosquitos ‘cazan’ tanto por la vista como por el olfato, por lo que jabones olorosos, perfumes y otras fragancias, así como la ropa de colores brillantes suelen llamar su atención, detalló el medio Science Insider. 

El tipo de sangre también es relevante, pues las personas del tipo O pueden llegar a sufrir el doble de picaduras en comparación a los que tienen sangre tipo A. Además, los mosquitos también se sienten más atraídos por personas que tienen niveles naturales más altos de ciertas sustancias químicas en la piel, sobre todo el ácido láctico.

En lo que se refiere a las sustancias químicas, para evitar el piquete de mosquitos, lo mejor sería tener un mal olor corporal, pues el nivel de bacterias en la piel aumenta y es menos seductor para estos insectos.

La excepción al punto anterior está en los pies, pues cuando estos despiden un mal olor, se debe a una bacteria afrodisíaca para los mosquitos.

Los mosquitos también tienen cierta afinidad por las personas que suelen tomar cerveza, aunque la razón siga sin especificarse.

El hacer ejercicio también es un riesgo para atraer mosquitos, pues por medio del olfato pueden detectar el dióxido de carbono exhalado por las personas, el cual incrementa al realizar una actividad física. Además, también se libera ácido láctico que, como ya se mencionó, llama su atención, y aumenta la temperatura del cuerpo, que se convierte en una señal de calor identificable para estos insectos.

Ahora bien, pese a que todos los factores mencionados influyen para ser picados, Science Insider destaca que el 85% de lo que hace atractiva a una persona para los mosquitos está en lo genético, es decir, aspectos como el tipo de sangre, la química natural, las bacterias o los niveles de CO2, por lo que no es necesario evitar las duchas, los desodorantes o el ejercicio.