Médicos de Vladimir Putin tuvieron que acudir de urgencia a la casa del presidente ruso el pasado fin de semana debido a un grave problema de salud.

Según la cuenta de Telegram, General SVR -que vigila a diario el estado de salud del mandatario-, el pasado viernes por la noche Putin sufría “fuertes náuseas”, por lo que sus médicos tuvieron que llegar a su casa y permanecieron a su lado durante casi tres horas.

Aunque las especulaciones sobre el estado de salud del líder ruso siguen creciendo, el jefe de la CIA afirmó recientemente que no había indicios de que estuviera enfermo.

William Burns declaró en el Foro de Seguridad de Aspen: “Hay muchos rumores sobre la salud del presidente Putin, y por lo que sabemos, está en perfecto estado de salud”.

La semana pasada, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, intentó poner fin a los rumores sobre la salud del líder ruso, afirmando que se encuentra muy bien.

Putin viajó a Teherán la semana pasada para encontrarse con el ayatolá Jamenei, líder espiritual de Irán, y con Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco.

Durante el viaje, el comportamiento del jefe de Estado sorprendió al mundo, a tal punto que algunos afirmaron que se había enviado a un doble en su lugar para la cumbre.