Un intento de toma de instalaciones de la Cementera Cruz Azul, en Hidalgo, fue frustrado por autoridades federales y locales, indicaron representantes legales y cooperativistas. 

En un comunicado, los cooperatistas señalaron al grupo encabezado por José Antonio Marín y Víctor Velázquez de buscar intentar, de nueva cuenta, ocupar la planta. 

“Hacemos responsables de cualquier agresión en contra de nuestras instalaciones, en contra de la integridad física de socios cooperativistas, trabajadores y sus familias, así como de los vecinos de las comunidades aledañas, al grupo encabezado por José Antonio Marín y Víctor Velázquez, quienes hoy demostraron que están desesperados y dispuestos a lo que sea con tal de apoderarse a la mala de la planta”, manifestaron en un su comunicación. 

De acuerdo con lo dado a conocer por el grupo representantes de la cementera, el supuesto grupo de choque salió desde la Ciudad de México con rumbo a la planta la madrugada de hoy.

Los cooperatistas aseveraron que al frustrar este nuevo intento de toma de la planta, las autoridades evitaron un “baño de sangre”.

El pasado mes de abril, ocho personas murieron tras un enfrentamiento en la planta, mientras que al menos 11 personas más resultaron heridos.

Por un lado, en un documento al que tuvo acceso a Aristegui Noticias, los Consejos encabezados por Federico Sarabia, presidente del Consejo de Administración y Alberto López, presidente del Consejo de Vigilancia, responsabilizaron de forma directa a José Antonio Marín y Víctor Manuel Velázquez por los daños y personas fallecidas, ya que aseguraron que ambos ordenaron y financiaron a los grupos.

En contraste, en un comunicado compartido a través de las redes sociales de la cooperativa, firmado por los socios de la Cooperativa y miembros de los Consejos de Administración y Vigilancia, advirtieron que sus “acciones en contra de Federico Sarabia y quienes hasta el día de hoy mantienen retenida ilegalmente la planta, se han llevado a cabo por la vía legal, privilegiando los canales institucionales, la certeza jurídica, pero sobre todo, la integridad física de sus ocupantes”.