Entrevista con Andrea Martínez, madre de Margarita Ceceña. Sobresalen la falta de empatía y la indolencia de las autoridades en otro de los casos de mujeres que han sido quemadas vivas en los días recientes

Explicó que cuando llegó a ver s su hija al hospital, los médicos le indicaron que estaba muy grave y le dijeron que “ahí mismo, en ese momento iba a ir el Ministerio Público a ver cómo estaba mi hija, que de ahí iba a salir la demanda, empezaron a pedirme papeles entonces yo ya no me pude mover de ahí del hospital”, mencionó.

La falta de empatía y la indolencia de las autoridades han sido factores fundamentales para retrasar la aplicación de la justicia en el caso de Margarita Ceceña, quien fue rociada con gasolina y quemada viva, presuntamente por sus familiares en Cuautla, Morelos.

En la entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Multicast, Andrea Martínez, habló del feminicidio de su hija. Con la voz entrecortada por el llanto narró cómo llegaron a agredirlas su hermana y sus dos sobrinas, con sus respectivos esposos el 1 de julio.

Cuando la fueron a quemar nosotros estábamos afuera de la tienda, mi hija y yo con sus tres pequeños de ella, cuando oímos la voz de María de la Cruz que iba gritando diciendo que quería arreglar las cosas, pero yo le dije a mi nieta que se escondiera (en la tienda) y cuando me paré en la puerta mi hermana seguía diciendo que quería hablar conmigo y que íbamos a arreglar las cosas”, sobre la propiedad de un terreno. 

Sin embargo, señaló que ella le pedía a su familiar que no se acercara porque llevaban machetes y tenía miedo por sus nietos. “Yo jamás vi a la persona que llevaba el galón (con gasolina), nunca lo vi cuando caminó hacia mi hija y cuando oí que mi hija gritó y empezaron ellas a gritar préndela. Cuando yo volteo el fulano me la prendió y cuando quise correr (a auxiliarla) nos roció con la gasolina a mí y a mi nieto”.

Así es como siguió el viacrucis de la señora Andrea Martínez, quien relató que con la ayuda de sus vecinos pudo llevar a su hija quemada al Hospital General de Cuautla y fue hasta el siguiente día cuando pudo presentar la denuncia respectiva ante la Fiscalía de Morelos.

Explicó que cuando llegó a ver s su hija al hospital, los médicos le indicaron que estaba muy grave y le dijeron que “ahí mismo, en ese momento iba a ir el Ministerio Público a ver cómo estaba mi hija, que de ahí iba a salir la demanda, empezaron a pedirme papeles entonces yo ya no me pude mover de ahí del hospital”, mencionó.

Pero “al otro día, temprano como vi que nadie llegó a tomar declaraciones yo me dirigía a poner el acta, empezaron a pedirme lo que pasó yo les dije todo, y la verdad le pusieron más atención a la tienda (quemada) que el caso de mi hija”, señaló.

Detalló que ella les pidió que fueran a ver a su hija cómo quedó, “entonces me dijeron si, tómele fotos y me las manda y yo voy a checar. Yo le dije que debían ir a ver a mi hija porque la iban a intubar y quiero que vean como realmente quedó mi  hija y fue como me dijeron muy tranquilos si señora vamos a ir”, pero cuando fueron “mi hija ya estaba intubada y todavía me dijeron ¿no habla?, les dije cómo va a hablar si ya está intubada”, relató.

Se tardaron mucho en ir a ver a mi hija ni siquiera fueron a ver en ese momento, se tardaron y ellos querían que yo, que yo tomara fotos, que yo preguntara cómo estaba el caso de mi hija, o sea, ellos muy tranquilos” y buscando que ella les hiciera su trabajo, afirmó.