La OMS catalogó a esta enfermedad infecciosa como emergencia internacional, pues hay más de 18,000 casos en más de 80 países

Desde hace unos meses, las alertas mundiales se encendieron por el aumento de casos de viruela del mono y recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS), catalogó a esta enfermedad como una emergencia de salud internacional, pues se han contabilizado más de 18,000 casos en 80 países.

Los primeros registros que se tienen sobre la aparición de esta enfermedad, se remontan a 1970, en África, específicamente en la República Democrática del Congo. Asimismo, la también conocida como viruela símica es una zoonosis, es decir, que pasó de animales a humanos.

“La viruela del mono es un padecimiento exantemático o eruptivo, muy parecido al herpes. Las lesiones suelen aparecer más en la cara, las manos y los pies, evolucionan a costras y se caen”. Informa Rocío Tirado Mendoza, académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Se transmite por contacto de una persona a otra, particularmente, a través de fluidos corporales como lágrimas, sangre, saliva, sudor, orina, semen, secreción vaginal, lesiones en forma de vesículas; y por objetos contaminados con partículas virales presentes en objetos de personas infectadas, como sábanas, ropa, superficies, entre otras.

Además, la también integrante del Departamento de Microbiología y Parasitología de la FM indica que, aunque la mayoría de los casos (98% según la OMS) se ha dado entre la población homosexual y bisexual, ella aclara que todos podemos contagiarnos.

“Es importante dejar en claro que, si bien hay un mayor número de casos de viruela del mono entre la población homosexual y bisexual, todos somos susceptibles de enfermar: niños, jóvenes, adultos, ancianos. Incluso, las mujeres embarazadas pueden contagiarse y transmitir el virus a su hijo”, explicó.

¿Cuáles son los síntomas?

Pese a que la letalidad de esta enfermedad infecciosa es baja, los pacientes inmunosuprimidos, o infantes con problemas de desnutrición, corren el riesgo de presentar cuadros graves. Dentro de los síntomas se encuentran las erupciones en la piel, dolor de cabeza, fiebre, malestar muscular, así como inflamación de los ganglios linfáticos.

La incubación de la viruela símica es de 2 a 4 días (en la mayoría de los casos) y es una enfermedad que se autolimita después de dos o cuatro semanas. No obstante, de cualquier modo “se aconseja que las personas diagnosticadas utilicen preservativos durante sus relaciones sexuales hasta 12 semanas después de su recuperación”.

¿Hay vacunas contra la viruela del mono?

En Estados Unidos se aprobaron dos vacunas para combatir el esparcimiento de la viruela del mono. La primera es un virus símico atenuado, hasta ahora solo probado en animales; también, se encuentra aquella con el virus Vaccinia (familiar del virus de la viruela) y sometida a pruebas tanto en humanos como en animales.

En ese sentido, la académica también señala que en nuestro país “no se ha considerado la vacunación. Hasta la fecha, todos los pacientes, incluso los que requirieron hospitalización por padecer una inmunosupresión severa, se han recuperado”.

Situación actual de la viruela del mono

A nivel mundial existen 22, 698 casos de viruela símica; el país con la cifra más alta es Estados Unidos con 4,898. Sin embargo, Europa suma más personas infectadas y el país más afectado es España, que según datos del sitio Global Health, hasta el 1 de agosto de 2022 acumula 4,298 casos.

Respecto a la situación de América del Sur, Brasil es el país que encabeza la lista con 1,259 casos, le sigue Perú con 305 y Chile con 55. Mientras que en México ya van 60.

Recomendaciones

Para prevenir contagios, la OMS recomienda mantener distancia de la personas que podrían estar infectadas (con síntomas); limpiar las superficies constantemente y mantenerse informado sobre el número de casos que existen en nuestra región.

Por su parte, la Secretaría de Salud informó que algunas medidas que adoptamos luego de la pandemia, como usar cubrebocas y lavarse las manos frecuentemente, también son útiles. Añaden otras recomendaciones como: evitar el contacto físico con personas infectadas;  en caso de síntomas mantener distancia con animales y no estigmatizar.