Cuando Mick Miners, un granjero de Nueva Gales del Sur, en el sureste de Australia, vio por primera vez el gran objeto negro que sobresalía del suelo en una parte de sus tierras, pensó que era un árbol muerto.

Pero al mirarlo más de cerca y luego de la verificación de algunos expertos, se enteró de que era algo que había caído del espacio.

La Agencia Espacial Australiana (ASA) dijo más tarde que provenía de una cápsula de SpaceX, la firma del multimillonario Elon Musk.

Los especialistas describieron el descubrimiento como “raro” y “superemocionante”, pero dijeron que tales eventos pueden volverse más comunes en el futuro cercano.

El objeto cayó el 9 de julio en la región, pero el granjero Mick Miners no lo descubrió hasta varias semanas después.

Más tarde, se encontraron otras dos piezas cerca, y la ASA le pidió a cualquiera que encontrara más objetos que se comunicara con una línea directa sobre escombros especiales de SpaceX.

Brad Tucker, un astrofísico de la Universidad Nacional de Australia, fue llamado para examinar el objeto de la granja.

A menudo se le llama para realizar investigaciones similares, la gran mayoría de las cuales resulta en piezas que no son basura espacial.

“Ha sido superemocionante ver todo esto de cerca. Nunca había visto caer una pieza de basura espacial como esta” , dijo en un video.

Don Pollacco, profesor de astrofísica en la Universidad Warwick de Reino Unido, coincidió en que era muy raro que los desechos espaciales tocaran tierra.

El Sol también se está moviendo hacia un ciclo más activo, agregó el profesor Pollacco, lo cual genera un efecto en cadena que hace que caigan más escombros a la Tierra.

Pero el profesor Pollacco dice que la posibilidad de que una persona resulte herida todavía es “casi cero”.