Los seguidores de la reina Isabel II comenzaron a ingresar al Westminster Hall, Londres, Inglaterra, para poder despedirse de la monarca británica, cuyo cuerpo arribó esta mañana desde el Palacio de Buckingham.

Para poder ingresar, las autoridades británicas han dispuesto de una pulsera en color amarillo, a fin de mantener un control y contabilizar a cada uno de los llamados dolientes de la reina Isabel II.

Para las 5 de la tarde, tiempo de Londres, 11:00 horas del centro de México, la fila para el primer filtro, instalado en el puente de Westminster, era de tres kilómetros, unos 45 minutos caminando a la orilla del río Támesis para el final de la cola, y la gente continuaba llegando.

Al pasar ese filtro, la gente tiene que caminar, al menos otros dos kilómetros, y comenzar a formarse para ingresar al histórico edificio del parlamento del Reino Unido.

Las propias autoridades británicas advirtieron a los visitantes al Westminster Hall que estarían de pie varías horas, “posiblemente” tendrían que pasar la noche en la fila, “con muy pocas oportunidades” de sentarse en algún lugar por el movimiento constante.

Por ello, algunas personas han traído una silla plegable, mientras que otras se sientan sobre la banqueta o en cualquier punto que se los permita.