El medio oficial Cubadebate dio cuenta del tercer muerto, que se suma a los dos ya registrados la víspera, luego de que Ian cruzara con categoría tres el extremo occidental de la isla

El Gobierno cubano sigue haciendo recuento de los cuantiosos daños y organizando las tareas de desescombro y recuperación, con especial énfasis en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), que colapsó totalmente

Cuba elevó a tres las víctimas mortales por el paso del huracán Ian, mientras siguen las tareas de recuperación en un país casi totalmente paralizado por la falta de corriente eléctrica, agua y telecomunicaciones en gran parte del territorio.

El medio oficial Cubadebate dio cuenta del tercer muerto, que se suma a los dos ya registrados la víspera, luego de que Ian cruzara con categoría tres el extremo occidental de la isla de sur a norte, dejando un reguero de destrucción con sus intensas lluvias y vientos de hasta 200 kilómetros por hora.

El Gobierno cubano sigue haciendo recuento de los cuantiosos daños y organizando las tareas de desescombro y recuperación, con especial énfasis en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), que colapsó totalmente el martes, dejando por completo a oscuras la isla.

La estatal Unión Eléctrica (UNE) explicó que está devolviendo la corriente a pequeños “microsistemas”, con el objetivo de ir conectando estas islas entre sí poco a poco, pero sin plazos. Además se están intentando poner en marcha algunas centrales termoeléctricas.

Se prevé en la noche, madrugada y primeras horas de la mañana (de este jueves) tener un resultado positivo para el Sistema Eléctrico Nacional”, apuntó la UNE en su último comunicado.

El director técnico de la UNE, Lázaro Guerra, aseguró en la televisión estatal cubana que el sistema se va a recuperar progresivamente partiendo el país en tres zonas, y que luego se planteará la interconexión.

En la zona occidental, la más dañada por el huracán, “el sistema es aún muy débil y existe muy poca capacidad de generación”, agregó Guerra.

Por el momento no se ha difundido un balance de daños materiales, cuantiosos en todo el tercio occidental del país, pero especialmente en la provincia de Pinar del Río.

En la ciudad de Pinar del Río, de 200.000 habitantes, las autoridades señalaron que el 48% del parque habitacional, cerca de 50,000 viviendas, tienen afectaciones. En algunos municipios esta tasa asciende al 80%, según medios oficiales.

Los daños se extienden también a los campos de cultivo, sobre los que tampoco hay balance provisional. La empresa estatal Tabacuba informó que unos 5,000 almacenes para el secado de las hojas de tabaco fueron dañados por el paso de Ian.

El huracán azotó a un país sumido ya en una grave crisis multifacética, con largos apagones diarios, escasez de productos básicos como alimentos y medicinas y una inflación galopante, lo que está azuzando el descontento social.