Diez años ya de apoyo y ayuda a mujeres que padecen cáncer

Por Sergio Mejía Cano

El movimiento de amor, “Dona una peluca oncológica”, celebró el décimo año en apoyo solidario y gratuito a mujeres con cáncer, bajo la definición ¡Juntos por una esperanza!, este movimiento de amor, durante estos 10 años ha logrado beneficiar a infinidad de mujeres que padecen este mal; movimiento que, debido a la pandemia, no celebró sus eventos en forma presencial; sin embargo, vuelve para seguir dando esperanza a todas esas mujeres que se acercan para recibir este solidario apoyo.

Este movimiento de Dona una peluca oncológica, tan solo de octubre de 2019 a este de 2022, ha beneficiado a 388 mujeres con 170 pelucas oncológicas, 160 prótesis externas de mama y 220 brasieres especiales; además de 20 mangas linfáticas, recursos económicos y medicamentos especializados para apoyar a 60 mujeres.

Durante la pandemia se colaboró con la sociedad a través de la donación de insumos médicos al Sector Salud y despensas básicas par los comedores comunitarios, tanto institucionales como particulares.

Ahora, este acto conmemorativo y de agradecimiento, al celebrar 10 años de beneficiar a tantas mujeres que lo han requerido, y que se llevó a cabo en un conocido salón de eventos al sur del Centro Histórico de la capital nayarita, logró reunir a benefactores, clientes, amigos y empresas socialmente responsables, y así escuchar el testimonio de Ana Mercedes Lara Cortés, beneficiada de este programa de apoyo oncológico, así como la exposición y voces de la gineco oncóloga Amelia Rodríguez Trejo, del peluquero Juan Bernal, quien por cierto ha sido uno de los pilares de este movimiento de apoyo desde el inicio de este programa, así como el de la comunicadora Mary Castro y del benefactor Álvaro Estrada.

En su exposición de motivos, el peluquero Juan Bernal dijo que “En la pandemia aprendimos que tenemos más fortalezas que debilidades, que podemos ayudar más a quien lo necesita. Aprendimos que todos necesitamos, y algunos, más que otros, a creer en nosotros y que en la adversidad está la fortaleza, por eso hemos permanecido intactos como grupo”. Y continuó: “Estos tres años el programa se suspendió de manera presencial; sin embargo, encontramos formas de entregar pelucas y prótesis, de colaborar con el Sector Salud y con la Universidad Autónoma de Nayarit, y de ser solidarios con la sociedad cercana a nuestro entorno, pues el cáncer no paró y la vida siguió”.

Juan Bernal, agradeció a los benefactores de este movimiento de amor, por ser sus cómplices incondicionales, por su confianza y su generosidad, asegurándoles que cada peso que donan se traduce en una peluca oncológica o una prótesis externa de mama; y les pidió de favor que sigan siendo los canales del mensaje de prevención, pues es importante del diagnóstico a tiempo y que todos deben de apoyar para que más mujeres se sientan seguras en su recuperación, concluyó el peluquero Juan Bernal, para después agradecer el apoyo de empresarios y empresas que han contribuido en el fortalecimiento de este movimiento de amor, sin otro afán más que el de ayudar y proteger a las mujeres que padecen cáncer, sobre todo de mama; también agradeció al equipo humano que lo ha acompañado a lo largo de estos diez años de lucha y beneficencia, así como a todos los presentes a este evento y medios de comunicación.

Y, a propósito de medios de comunicación, la comunicadora social Mary Castro, agradeció la presencia de los mismos por su apoyo incondicional concluyendo con una frase del filósofo latino, Lucio Apuleyo: “Uno a uno todos somos mortales, juntos, somos eternos”.

En realidad, grupos como este de apoyo y ayuda a mujeres que padecer cáncer, son dignos de admiración, porque su trabajo no es con fines de lucro, sino simplemente de ayuda, para paliar en lo posible el sufrimiento de las mujeres que tienen la desgracia de ser víctimas de este mal y, que al menos con una peluca oncológica y prótesis externas de mama, les dan el aliciente para retomar su vida en forma normal; si bien se podría considerar parcial en cierto grado esta “normalidad”, al menos estéticamente les ayuda evitando miradas de lástima o de pesar y por qué no, en ocasiones hasta de posible burla, en el entendido de que para todo hay gente y la hay, que no se compadece de los males de otras personas; no así este movimiento de “Dona una peluca oncológica” cuyo fin es de apoyo y ayuda sin reparar en nada más; que no persigue fines de lucro bajo ninguna circunstancia, de ahí que reciba apoyo a su vez de empresas y empresarios.

Sea pues. Vale.