El huracán provocó que los pescadores tengan que esperar una semana para reanudar su pesca 

Por Verónica Ramírez

Tepic, Nayarit; jueves 6 de octubre del 2022.- Por lo menos, los pescadores de la zona norte tendrán que esperar una semana más hasta que baje el agua para continuar con la zafra de camarón que podría haberse fugado durante el Huracán Orlene, esto les ocasiona pérdidas a los productores, informó el dirigente del sector, Juan de Dios Fernández.

Para poder hacer un recuento de los daños registrados en la acuacultura debe transcurrir unos días más porque este tipo de fenómenos a veces pegan más al tiempo de que pasaron por la entidad.

“Así se vivió con la tormenta tropical Narda que pegó hace años, que nunca se escuchó casi nada y nos pegó fuerte porque no se fue el camarón, no rebasaron los tapos, los ríos crecieron pero el camarón se enterró y ya no salió”.

En el caso del Orlene, el daño que ocasiona  es que sigue la lluvia aunque se calma por horas   y eso genera que los ríos suban y bajen por lo que no pueden salir a continuar con la zafra camaronícola.

Para “ganarle tiempo a los huracanes”,  los pescadores siempre solicitan que la veda culmine oficialmente a más tardar el 15 de agosto pero no les hacen caso, y es que si se hubiera adelantado, llevarían un alto porcentaje de avance en la captura del crustáceo y no sufrirían tantas pérdidas.

“Si se hubiera adelantado el cierre de la veda, tuviéramos capturado el 60  o 70 por ciento de la producción no que ahorita apenas llevamos el 15 por ciento de la temporada y esto nos pega a los productores”, afirmó Juan de Dios.

Si bien, en estos momentos es difícil calcular las pérdidas en el sector, tampoco pueden salir a pescar porque el nivel del agua está muy alto.

“Eso genera que el camarón esté revuelto o ya se salió, lo que resulta incosteable poder capturar el camarón porque no se agolpa en la tierra si no se ponen los tapos”.

Lo peor del caso es que no existen programas federales de apoyo al sector que padecen este tipo de fenómenos y tienen que esperar a que el gobierno  estatal realice las gestiones para que se autoricen recursos que puedan “salvar” económicamente a las familias que se dedican a esta actividad.