Integrantes de la OTAN acordaron ayer proveer a las tropas ucranianas un sistema antimisiles que complementará el equipo similar que Estados Unidos ya les había prometido

KIEV.

Ucrania sumó ayer apoyos de sus aliados occidentales que acordaron otor­garle potentes sistemas de defensa aérea para protegerse de los bom­bardeos de Rusia, que anunció la captura de la ciu­dad industrial de Bajmut.

El conflicto entre Ucrania y Rusia no da señales de res­piro. En Bélgorod, una ciu­dad rusa situada a menos de 100 km de Járkov, la segunda ciudad de Ucrania en el no­reste, un bombardeo alcan­zó un inmueble residencial, denunciaron las autoridades locales.

Y en los últimos días, una avalancha de misiles, cohe­tes y drones cayó sobre va­rias ciudades ucranianas, en lo que fue presentado por Putin como una represalia a la explosión en el puente que conecta la península de Cri­mea, anexionada por Mos­cú en 2014, con el territorio ruso.

Ante estos nuevos ata­ques, Ucrania celebró el compromiso de sus aliados occidentales de enviarle sis­temas de defensa antiaérea, un apoyo al que se sumó Reino Unido. También lo respalda Alemania. Se tra­ta de la mayor ayuda militar que le otorgan, pues desde el inicio de la invasión rusa le han enviado otro tipo de armamento.

Los cohetes AMRAAM se suministrarán en las próxi­mas semanas para ser usados con los sistemas de defensa aérea NASAMS prometidos por Estados Unidos”, dijo el Ministerio de De­fensa británico en un comunicado.

Los cohetes prome­tidos proporcionan por primera vez a Ucrania la capacidad de derribar mi­siles de crucero.

Tenemos nuestro pro­pio dispositivo, pero eso no basta, tenemos un país muy extenso, con muchos equipos que proteger”, in­sistió el presidente ucra­niano, Volodímir Zelenski, ante los parlamentarios del Consejo de Europa en Estrasburgo.

El sistema de defensa aérea que tiene la OTAN es capaz de interceptar misiles balísticos y regre­sar misiles con una ojiva nuclear, química, biológi­ca o convencional.