Ciudad Victoria, Tamps. Aun con las diferencias políticas que existieron con la administración del ex gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, “nunca dejamos en situación de desamparo a los tamaulipecos”, señaló el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

En el marco de su visita oficial de trabajo a la entidad, este miércoles el mandatario federal encabeza la mañanera desde la zona militar de esta capital, acompañado del recién ungido gobernador, Américo Villarreal. 

“Hemos cumplido con nuestro compromiso, aun cuando no había la mejor coordinación. Pero hasta con diferencias políticas-electorales evidentes, nunca dejamos en situación de desamparo a los tamaulipecos, nunca. Aunque yo no venía como voy a Oaxaca, de todas maneras estábamos al pendiente”, señaló el tabasqueño. 

Aseveró que con la llegada al gobierno local de Villarreal la relación entre la administración federal y estatal será mucho mejor, aunque aclaró que se seguirá trabajando para resolver las problemáticas de la entidad, en particular la violencia. 

Dijo que desde su llegada a la Presidencia se ha trabajado para reducir la inseguridad en el estado, y el país en general, tanto con presencia de fuerzas federales como con el impulso de los programas que pretenden atacar las causas de la violencia. “No quiere decir que esté resuelto el problema  de inseguridad, pero  no se ha agravado la situación”. 

En el caso de homicidios dolosos, mostró datos oficiales sobre la incidencia de ese delito. Indicó que en 2018, último año del gobierno anterior, se registraron 851 asesinatos en el estado; en 2019, primer año se su sexenio, dijo, se redujo a 663 casos; un año después fueron 571; en 2021 se reportaron 526; mientras que lo que va de 2022 el número es de 273. “Estamos seguros que va a haber una disminución”. 

Esto se ha logrado, planteó, por la presencia de las fuerzas federales en terreno en el estado: con 2 mil 862 de la Guardia Nacional, 2 mil 800 de la Marina y 4 mil 492 del Ejército; sumados a 2 mil 599 policías estatales; además de los programas sociales. 

“Si atendemos las causas, si hay trabajo, si hay buenos salarios, bienestar, oportunidades para educación, vamos ir serenando Tamaulipas y todo el país. (La estrategia) va funcionando”, planteó el mandatario. 

También expresó su compromiso de apoyar al gobierno estatal con los recursos suficientes para cerrar el año y que no falten salarios ni prestaciones para los trabajadores  al servicio de la entidad. “Si es necesario vamos adelantar” presupuesto del siguiente año. 

Interrogado en torno a los retos para el estado con la nueva administración, López Obrador se dijo optimista, sobre todo porque en el pasado proceso electoral el pueblo tamaulipeco demostró “que es mucho pueblo. Y cuando un pueblo lo que quiere es ser libre, lo será; eso fue lo que demostró Tamaulipas. Decidió cambiar. Y eso fue muy importante, es histórico. Es cosa de no perder el impulso, que si ya se dio ese paso se siga hacia adelante, no perder el impulso, que la gente vea que no fue en vano el estar haciendo cola, aguantar amenazas, quedarse callados y votar en secreto para que se diera el cambio el Tamaulipas. No tenemos derecho a fallarle al pueblo de Tamaulipas. Américo es una garantía que va a estar a la altura de las circunstancias”. 

Por su parte, el gobernador indicó que con su llegada al gobierno local, el pasado 1 de octubre, inició un cambio de raíz. 

“Venimos de una contienda política difícil e inédita que no ha terminado ni con el relevo constitucional. Tamaulipas ha decidido enfrentar el veto y hasta sabotaje de las políticas públicas de la cuarta transformación. Con el gobierno anterior se siguió endeudando al estado y se apartaron de las políticas de seguridad del gobierno federal”. 

Con el cambio de administración, planteó, los primeros contactos con los colaboradores de López Obrador “han dado resultados, la gestión de proyectos para alinear esfuerzos que multipliquen beneficios que nuestra gente recibe”.