La semilla de la flor de cempasúchil ya no es 100% mexicana, la mayoría de la semilla modificada proviene de países como Estados Unidos de América, Dinamarca y Tailandia

Desde hace más de 15 años, el cempasúchil que adorna calles, altares y hogares en México, ya no es 100% mexicano, sino de importación.

La semilla de esta flor nativa de México fue llevada a otros países para ser modificada genéticamente y ahora se importa y se cosecha por manos mexicanas, la cual es conocida como cempasúchil Marigol o Bombón.

Salvador Villalobos, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, destacó que desde 2005 empezaron a producirse genotipos de porte de esta flor mucho más pequeño cultivados en macetas en viveros.

En tanto, José Alfredo Camacho, integrante de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario Morelos, afirmó que actualmente la mayoría de esta flor ya es híbrida, esto con el objetivo de mejorar tanto la calidad genética como el atractivo de colores y diversidad.

La mayoría de los híbridos provienen de Europa, Estados Unidos y Asia, siendo la flor con origen mexicano de las menores en comercialización y producción.

De acuerdo con los especialistas, actualmente la semilla se importa y de ella se han logrado obtener más de 100 variedades de cempasúchil, originando flores de distintos colores al naranja, más grandes, más robustas, de tallo más pequeño y más resistentes a plagas, lluvia y viento.

Gerardo Hernández, productor de flor en Morelos, detalló que gracias a este híbrido logrado con la semilla de esta flor se ha obtenido más variedades y colores provenientes de países como Estados Unidos de América (EUA), Dinamarca y Tailandia.

Afirmó que estas flores son más resistentes a algunas plagas y enfermedades, así como más compactas y manejables, a comparación de las variedades nativas de México.

Este cempasúchil de semilla importada se comercializa sobre todo en el Valle de México, y ocupa en algunos sitios de venta, el lugar favorito de los compradores.

Sin embargo, los productores piden no satanizarla por ser importada, pues señalan que su origen fue mexicano, además de que la trabajan y cosechan manos mexicanas.

Martha Patricia Gómez, productora de flores, refirió que la planta híbrida está hecha con manos mexicanas y que incluso se cultiva en Xochimilco, además de que resaltó que tiene una mayor duración.

Investigadores mexicanos señalan que ya trabajan en el mejoramiento de semillas nativas de cempasúchil para lograr plantas mejoradas 100% mexicanas.

Salvador Villalobos, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, destacó que desde hace poco más de 5 años ya trabajan en semillas modificadas genéticamente y que espera que este trabajo esté disponible en máximo dos años.

Para el ciclo agrícola de este año, las autoridades federales estiman una producción nacional de 27 millones de plantas de flor de cempasúchil, equivalente a 20 mil 245 toneladas de esta flor.