Toda la producción de ostión, y el 30 porciento del camarón en la zona pesquera se perdió, representando un “trancazo” a la economía de las familias que se dedican a esta actividad  

Por Verónica Ramírez

Nayarit; miércoles 26 de octubre del 2022. Toda la producción de ostión de la zona de Boca de Camichín se perdió y más del 30 por ciento del camarón de la zona costera de Nayarit se fue al mar, tras el paso del huracán Roslyn, lo que representa un severo golpe a la economía de las familias que se dedican a esta actividad, informó el Presidente de la Federación Rivereña de Nayarit, Juan de Dios Fernández.

Al hacer el recuento de los daños registrados en el sector acuícola en esta región del Estado, se contabiliza que la mayoría de lanchas, flotadores, tapos, motores y equipos utilizados por los productores están destruidos o dañados a consecuencia de los fuertes vientos del huracán.

“Un daño considerable en cuanto a destrucción de balsas, e infraestructura que se perdió por lo que se perdió toda la producción. Todo el porcentaje de ostión que se encontraba frente al poblado de Boca de Camichín, Campo de Los Limones y Mexcaltitlán había demasiadas toneladas y se destruyó el cien por ciento de la producción”, remarcó el líder pesquero.

Al menos cien familias pertenecientes a la organización fueron afectados  los embates directos del huracán que azotó la zona pesquera quienes viven de la venta de ostión y camarón.

En lo que respecta al camarón afirmó que se llevaba un 30 por ciento en la captura del crustáceo correspondiente a la presente zafra,  y del 70 por ciento de la cosecha que restaba, la mitad se perdió en perjuicio de los pescadores de Palmar de Cuautla, Puerta de Palapares y Boca de Camichín, entre otras comunidades.

“El 35 por ciento de ese camarón, ya se fugó al mar, y difícilmente va a ser capturado y aún no se ha podido cuantificar lo que representa en dinero, lo que se perdió”, lamentó. 

Finalmente, Juan de Dios Fernández, hizo un llamado a las autoridades federales sobre todo de Conapesca para levanten un censo de los daños y sobre todo, que no les mientan con que los van a apoyar como lo hicieron en otros fenómenos meteorológicos y el financiamiento nunca llegó.