El avión presentó graves destrozos tras atravesar una tormenta con granizo antes de aterrizar de emergencia en Paraguay; en la aeronave viajaban 48 pasajeros.

Un avión de la aerolínea Latam con 48 pasajeros a bordo realizó un aterrizaje de emergencia en Asunción la medianoche del miércoles sin un motor y con graves destrozos después de atravesar una fuerte tormenta, informaron autoridades paraguayas.

“El avión aterrizó sin un motor y con rasgaduras en el parabrisas. Los pasajeros sintieron un gran pánico por las fuertes turbulencias que atravesaron”, dijo a periodistas el titular de la Dirección de Aeronáutica Civil, Félix Kanazawa.

“Su parte frontal quedó destrozada”, agregó el director de aeropuertos, Douglas Cubilla.

Kanazawa precisó que “este tipo de aeronaves están preparadas para volar con un solo motor“.

El avión procedente de Santiago de Chile tenía previsto arribar a Asunción a las 17:00 horas (20H00 GMT) del miércoles, pero fue desviado a Foz de Iguazú (Brasil) debido a una fuerte borrasca que se abatió sobre la capital paraguaya.

A las 22:00 horas volvió a emprender vuelo para completar su periplo cuando otra tormenta acompañada de granizo azotó la capital paraguaya, relató Douglas Cubilla.

“El piloto nos dijo que nos preparemos para un aterrizaje forzoso. Después dijo la azafata en el altavoz que nos preparemos en posición de impacto. Ahí le abracé a mi hija, pero se me desabrochó el cinturón de seguridad y comencé a pedir socorro. Gracias a Dios, un hombre se apiadó de nosotras y me ayudó”, contó a la radio 1080 AM, la pasajera paraguaya Pabla Thomen.

Algunos pasajeros se descompensaron por las fuertes turbulencias y debieron ser asistidos por paramédicos al llegar al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, dijo Kanazawa.

La autoridad aeronáutica paraguaya abrió una investigación tras verificar los destrozos en el avión del vuelo LA1325.

“Las decisiones las toma el comandante de acuerdo a los indicadores que le lanza el sistema (…) hay también equipos que detectan variaciones climáticas a la altura que está volando. Ese tema está bajo investigación, tanto del lado de la DINAC como de la compañía aérea”, dijo Kanasawa.

“La punta de la nariz es de un material diferente, de un material blando (…) hay pequeñas rajaduras en el parabrisas”, agregó.