La cifra de personas fallecidas ascendió a al menos 42 en Filipinas, luego de que los equipos de rescate recuperaran más cuerpos del agua y lodo este 28 de octubre. Decenas de residentes aún se encuentran desaparecidos debido a las inundaciones y deslizamientos de tierra que azotaron al sur del país tras el paso de la tormenta tropical Nalgae. Aún se espera que el fenómeno climático se convierta en tifón, alertaron los servicios de emergencia.

Muerte y desolación deja la tormenta tropical Nalgae, en el sur de Filipinas.

Los equipos de rescate recuperaron 11 cuerpos, por lo que la cifra oficial de fallecidos aumentó a al menos 42 este viernes 28 de octubre.

La mayoría de las víctimas se ahogaron o quedaron enterradas bajo el lodo luego de que las intensas lluvias causaran inundaciones y deslizamientos de tierra que arrasaron con todo a su paso en tres pueblos de la provincia de Maguindanao.

Las autoridades señalan que aún se encuentran decenas de residentes desaparecidos, particularmente en la ciudad de Datu Odin.

Sin embargo, en la noche de este viernes, hora local, las operaciones de los expertos se suspendieron temporalmente y serán reanudadas en la mañana del sábado 29 de octubre.

Según la evaluación sobre el terreno, en ese sitio específico, hubo muchos (que fueron enterrados). El número podría llegar a 80, pero esperamos que no llegue a esa cifra”, aseguró el ministro del Interior de la región autónoma de Bangsamoro en Mindanao, Naguib Sinarimbo.

El funcionario agregó que el temporal superó las expectativas. “Se hicieron preparativos, pero desafortunadamente la lluvia fue más de lo que la gente esperaba (…) La cantidad de agua de lluvia que cayó durante la noche fue inusualmente (pesada) y fluyó por las laderas de las montañas y ríos crecidos”, explicó.

Las inundaciones aumentaron rápidamente en muchas aldeas bajas, lo que obligó a algunos habitantes a trepar a sus techos, donde fueron rescatados por tropas del Ejército, policías y voluntarios.

Imágenes compartidas por la Guardia Costera mostraron a los rescatistas utilizando botes de goma para llegar a los residentes atrapados en franjas de agua que les llegaban hasta el pecho, en Sultan Kudarat, otra provincia en el sur de la nación.

La tormenta Nalgae podría intensificarse y convertirse en tifón

La tormenta podría intensificarse aún más mientras avanza sobre el mar de Filipinas y se espera que se convierta en un tifón, informaron este viernes los servicios de emergencia.

El fenómeno climático probablemente tocaría tierra en las próximas horas, en la provincia de Samana, en el centro del país.

El jueves 27 de octubre, como tormenta tropical, Nalgae se desplazó con vientos de 75 km por hora, lo que obligó a cancelar vuelos justo cuando miles planeaban viajar a sus ciudades de origen para celebrar el Día de los Muertos.

Al final de la tarde de este viernes, la tormenta se encontraba a unos 180 kilómetros al este de la ciudad de Catarman, en la provincia de Samana, con vientos sostenidos de hasta 85 kilómetros por hora y se desplazaba hacia el noroeste.

Pero además, decenas de provincias y ciudades se encuentran bajo alerta de tormenta, incluida Manila, la capital.

Los barcos de pesca y de carga, así como los transbordadores entre islas vieron frustradas sus actividades ante el fuerte oleaje, lo que dejó varados a miles de pasajeros, confirmó  la Guardia Costera.

Ante la emergencia, las autoridades evacuaron a miles de personas, las escuelas cerraron y algunos puertos vieron paralizadas sus operaciones.

Los deslizamientos de tierra y las inundaciones son frecuentes en la nación debido en parte a la creciente intensidad de los ciclones tropicales que la azotan regularmente. Filipinas presencia un promedio de 20 tifones al año.