CIUDAD DE MÉXICO.

Desde 1985, La Maldita Vecindad ha llevado la celebración del Día de Muertos hasta sus escenarios y ayer lo hizo en la Arena Ciudad de México, donde bajo su show Día De Muertos en la vecindad 2022, rodeados de cráneos de colores, bailarines, grabados y hasta fuego, Roco Pachucote (vocalista), Pato Montes (guitarrista) y Aldo Acuña (bajista) prepararon un festejo alucinante.

Este concierto es importantísimo para nosotros, desde la primera vez que realizamos uno en el contexto del Día de Muertos que fue después del terremoto de 1985. Veníamos del duelo, entonces fue importante redescubrir nuestra tradición y ver el poder que tenía de sanación y celebración desde la conciencia de la vida misma.

A partir de ese momento hemos seguido haciéndolo y sobre todo en estos momentos, después de más de dos años de encierro y de todo lo que fue la pandemia, esta celebración vuelve a tomar una dimensión enorme para todos nosotros”, señaló Roco en entrevista para Excélsior previo al show.

Desde un par de horas antes del concierto, los integrantes, acompañados de otros cuatro músicos, quienes complementan el ensamble musical, se dieron cita para terminar de alistar todos los preparativos para la misma.

Desde la tarima, los artistas coordinan posiciones, entradas, armonías y tiempos, mientras reciben también instrucciones de parte de su staff para precisar logística y tiempos, cuidando cada mínimo detalle para que el espectáculo sea impecable.

Horas antes del show, los integrantes del grupo afinan los detalles para ofrecer un espectáculo de calidad. 

Sin embargo, la seriedad en los detalles no quita que entre observaciones y ajustes entre todos también compartan risas, bailes y chistes. Irradiando una química y sinergia innegable entre viejos y nuevos integrantes.

Son esas bendiciones que van llegando, nosotros lo único que hicimos fue tener el corazón abierto y fueron llegando: Machete, el tecladista; Guillo, el percusionista, también invitamos a Gus Cervantes, el saxofonista, que es el sobrino de Sax, él le enseñó y es donde te digo que nosotros ni quisiera pensamos: ‘voy a hacer esto’, sino que empezaron a caer las bendiciones, empezamos a conocerlos y volvimos a armar la banda.

Y definitivamente ahorita es un gusto gigantesco tener gente tan joven con nosotros y que tenga ese corazón y que además creció con nuestra música, es totalmente increíble y por eso no ha sido difícil embonar, entonces es un momento de mucha gratitud, estamos felices, no sé cómo pasó pero sucedió y estamos felices y agradecidos de que así haya sido”, celebró el vocalista, quien aseguró que sí bien murió uno de sus fundadores, Sax, ahora que han integrado a otros músicos y artistas al proyecto, poco a poco se han ido convirtiendo en una verdadera maldita vecindad, eso sí, aclarando que nadie ocupará jamás el lugar de su colega y amigo.

De hecho nosotros estamos en este momento de gran luto, creo que todos tuvimos una pérdida en estos dos años de pandemia y nosotros también con nuestro hermano Sax. Realmente fue un gran golpe, uno por nuestra amistad, por todo lo que en más de 30 años compartimos juntos, pero también en la cuestión de una pandilla musical.

Sax es único e irrepetible, el Sax es el Sax, el saxofonista de México y eso nos llevó a repensar cómo íbamos a poder seguir tocando juntos después de su partida y ahí es donde entraron estas bendiciones”, compartió el músico emocionado.

En punto de las 21:15 horas Pachucon y compañía aparecieron en el escenario para celebrar una ceremonia conocida como saludo a las siete direcciones, con la cual dio la bienvenida a seres de éste y otros planos para disfrutar del concierto.

La apariencia sobre el escenario es importante, por lo que les dan su retocada de maquillaje a los músicos.

A todos los que amamos y ya no están aquí en este plano pero sí en nuestros corazones, los recordamos y los volvemos a traer aquí esta noche.

Piensen en sus seres queridos, llámenlos y disfruten esta noche para que podamos gozar con ellos, se van a sentir contentos de que los invitemos ¡Bienvenidos todos a esta celebración de paz y de baile!”, expresó el líder de la agrupación para dar inicio al ritual musical a ritmo de Lamento y El 5to Patio Ska.

Antes de continuar el músico expresó sus deseos de sacudir todo lo negativo que trajo la pandemia y tornar el encuentro en una fiesta, invitando a su audiencia a liberarse de lo malo extendiendo y agitando las manos al cielo, a lo que toda el público en la Arena Ciudad de México obedeció sin dudarlo.

Y ahora sí que cómo decía mi abuelita: ‘Ya lo pasado, pasado’”, expresó el cantante para dar pie a su interpretación del éxito Ya lo pasado, pasado de José José.

Parejas, familias  mayores de cuarenta años en su mayoría, disfrutaron de las sorpresas que prepararon para ellos, entre ellas un setlist que incluyó temas como Y así seguir, Pata de perro, Mujer y Chachahua, pocas veces interpretadas en vivo y un acústico muy especial en honor a los muertos con arreglos de percusiones, saxofón, jarana y hasta flauta acompañando a temas como Cenizas, Morenaza, Bailando y Música guerrera.

Para su fiesta la maldita no sólo se acompañó de sonidos nuevos, sino de todo un grupo de artistas como una pareja de pachucos con cascos de calavera, diseñados por el colectivo de Iztapalapa El Volador, un grupo de bailarines con penachos y maquillaje de calaveras y gráficos creados por el grabador Sergio Santamaría, quienes sumaron su arte a su encuentro sobrenatural, llenándolo de festividad y colorido.

Al cierre de esta edición el encuentro estaba lejos de culminar, pero para ese momento el lugar ya estaba invadido de sombreros pachucos y en la pista entre los 10 mil asistentes, ya se había armado el baile y el slam, contagiados por la energía de los integrantes quienes no dejaron de saltar y bailar tema tras tema.

El staff técnico y los músicos checan que el sonido se escuche bien en todos los rincones del recinto de Azcapotzalco.

MÁS DE LA AGRUPACIÓN

-Desde 1985, La Maldita Vecindad realiza cada año la celebración musical por el Día de
Muertos.

-En julio pasado, La Maldita Vecindad reunió a 110 mil personas en el Zócalo capitalino. 

-Tienen seis discos de estudio. Tuvieron una pausa entre 2011 y 2014.

La saxofonista María Elena Ríos fue invitada por el grupo. La joven fue agredida con ácido en 2019.