Nosotros, vosotros y ellos. Todos nos intoxicamos este 2022.

Cuando creíamos haberlo visto todo, justo comienza lo más grave: la afectación más que física, la mental. Intoxicarse de información es producto del mundo pospandémico que recién sobrevive al covid-19. La nueva tendencia, además, viene acompañada por dos viejos conocidos: la ansiedad y el estrés. 

El exceso de información, ahora llamado infoxicación, puede provocar trastornos mentales a medida que permanecemos un mayor tiempo expuesto a gran cantidad de datos.

Es considerada como una nueva pandemia, ya que puede afectar la productividad y la salud mental, principalmente de aquellos quienes, por cuestiones laborales, permanecen una gran cantidad de tiempo conectados a medios digitales, así como los que continúan en home office o modalidad híbrida. Mucho cuidado.

De acuerdo con Affor Health, consultora española especializada en la gestión de prevención psicosocial, la infoxicación representa un gran reto, porque se manifiesta de diversas formas, sobre todo al interior de las empresas, por ejemplo, excesos de información, deficiente comunicación entre los directivos y el resto de la organización gerencia y direcciones tienen exceso de información ‘basura’, y demasiadas juntas.

Todas estas manifestaciones de la infoxicación terminan impactando en la salud mental, tanto de los ejecutivos como de los colaboradores, si no se atiende desde el origen puede desencadenar estrés y ansiedad crónica, además de fatiga, poca creatividad y falta de motivación para desempeñar las labores del día a día”, advierte Abel Navajas, manager de Affor Health.

El fenómeno de la infoxicación no es exclusivo de las empresas, también conocido como overload information, se da como un exceso de información disponible para cualquier usuario y la pandemia por covid-19 fue un gran ejemplo de esto. Según un estudio del Centro de Informática de la Salud de la Universidad de Illinois, en los momentos más críticos de la pandemia unos 550 millones de tuits incluyeron los términos coronavirus y covid-19, los cuales no reflejan precisamente información de calidad, sino un “bombardeo de información”, la cual no siempre era verificable o no provenía de fuentes confiables.

La infoxicación puede provocar angustia, malestar, estrés y ansiedad en los equipos de trabajo debido al exceso de información y a la poca claridad en cuanto a las actividades prioritarias. Cuando nos surge una duda lo primero es acudir a internet para buscar respuestas; sin embargo, en ocasiones encontramos demasiada información que no somos capaces de digerir e incluso nos genera más dudas.

Esta infoxicación puede provocar trastornos mentales a medida que permanecemos un mayor tiempo expuesto a gran cantidad de datos.

Por ello es de extrema importancia retomar esta nota. De acuerdo con el informe Digital 2022, elaborado por Kepios, We Are Social y Hootsuite, un mexicano puede pasar diariamente un promedio de 8 horas con 55 minutos conectado a internet, uno de los principales espacios donde abunda la sobrecarga informativa.

No dejamos un minuto de mirar la pantalla de nuestros dispositivos, no pasan diez sin consultar si tenemos correos en la bandeja, y visitas tus mensajes de Twitter, Facebook y WhatsApp unas 400 veces al día.

¿Se dan cuenta del problema-mental-digital en el que estamos metidos con la infoxicación?

Y esto es tan sólo, la punta del iceberg. Debajo hay un mundo de ansiedad que no nos gustará conocer. Si te han dejado en visto, sabes de qué va. Cuidado.