Avances médicos, el control del tabaquismo y el acceso a un diagnóstico y tratamientos tempranos son claves para cambiar la mortalidad en cáncer de pulmón[1]. En los últimos años, se han visto grandes progresos en la lucha contra el cáncer que mejoran las esperanzas de los pacientes[8]. Uno de ellos ha sido los llamados inhibidores de puntos de control[2], que están logrando resultados positivos[3] para, incluso, pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) metastásico o recurrente[4]. El desconocimiento que existe alrededor del cáncer de pulmón es una de las barreras que retrasa su tratamiento oportuno, pero también el hecho de que se trate de una condición “silenciosa” que no da síntomas en sus primeras etapas[5].

El 17 de noviembre se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Pulmón, que tiene como objetivo la concientización sobre este padecimiento, mismo que durante 2020 provocó más de 6 mil muertes y más de 7 mil nuevos casos en México[5]. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que para 2030 el número de nuevos casos registrados en América alcanzará a más de 541,000 personas y ocasionará aproximadamente 445,000 muertes por su causa[6].

Sin embargo, “algunas de las claves que pueden cambiar la tendencia de la mortalidad por cáncer de pulmón, que es el más letal de todos los tipos de cáncer[7], son avances médicos, el control del tabaquismo y el acceso a un diagnóstico y tratamiento oportunos”[1], así lo dio a conocer el Dr. José Manuel Celaya Velázquez, director médico de Bristol Myers Squibb (BMS) México, durante el evento “Guardianes del tiempo y la era de la doble inmunoterapia”, en que se reunieron120 oncólogos nacionales e internacionales, y cuyo propósito fue expandir el conocimiento científico sobre esta enfermedad, sus factores de riesgo y mejorar su abordaje con terapias innovadoras.

De acuerdo con el especialista, en los últimos años se han visto grandes progresos en la lucha contra el cáncer que mejoran las esperanzas de los pacientes[8]. Uno de ellos ha sido los llamados inhibidores de puntos de control, que aprovechan el poder del sistema de defensa del organismo para destruir las células cancerosas[2].

Indicó que, combinados entre sí o con otras terapias convencionales, están logrando resultados positivos3, ahora también para los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP)4 –la forma más común de cáncer pulmonar–, metastásico (cuando el tumor ha invadido otras partes del cuerpo como cerebro, huesos e hígado)o recurrente (cuando el cáncer regresa luego de ser tratado).

Estos esquemas terapéuticos han demostrado mejoras clínicamente significativas en la supervivencia global (periodo que pasa desde que comienza el tratamiento hasta el último control) y libre de progresión (tiempo donde la condición no empeora desde el tratamiento), lo cual es un hito considerando que, en su etapa avanzada, el CPCNP tiene una tasa histórica de supervivencia a 5 años de sólo 7%.

Con un seguimiento a largo plazo, los resultados con inhibidores de punto de control en forma dual demuestran ser una opción segura y efectiva en la primera línea de tratamiento en etapa avanzada. Hablamos de un potencial escenario de recuperación cuando hay metástasis y, aunque sea pronto decirlo, creemos que serán capaces de cambiar el curso de la enfermedad”, agregó la especialista.