Un estacionamiento subterráneo mal construido

Por Sergio Mejía Cano

El anuncio de que se clausuró el estacionamiento subterráneo frente al Palacio de Gobierno en Tepic, Nayarit, además de impedir el paso o estacionamiento de gente sobre la plaza encima de dicho subterráneo, despertó varias perspicacias entre la ciudadanía que, como siempre, unos a favor y otros en contra o al menos malintencionados.

Los malintencionados dicen que esto se llevó a cabo para ya no permitir por lo pronto los plantones de gente en señal de protesta por sus propias razones y sentimientos; sin embargo, es bueno recordar que desde el día en que el gobernador, Miguel Ángel Navarro Quintero se refirió a la no viabilidad de que se construyera un estacionamiento subterráneo bajo la plaza principal, frente a Catedral, negándose rotundamente a este proyecto, a la vez informó que también se iba a revisar a conciencia la situación en que se encontraba el estacionamiento hoy clausurado, pues presentaba varias fallas en su estructura; así que no debe de extrañar a la población tepiqueña el que después de los estudios realizados al estacionamiento subterráneo bajo la plaza hoy denominada “Bicentenario o Plaza Juárez”, se hayan encontrado varias fallas.

Y además, mucha gente debe de recordar el hecho de que cuando se instaló ahí una pista de hielo para patinaje, hubo voces que señalaban que el techo de este estacionamiento se había resentido debido al peso de el agua congelada encima de su estructura; pero también se confirmó lo que algunos analistas en su momento habían dicho de que la construcción de este estacionamiento presentaba algunas fallas en su proyecto entre las que destacaba el hecho de que el subsuelo en gran parte de la capital nayarita es muy acuoso y blando y que por lo mismo, la construcción de subterráneos de cualquier tipo no eran viables en esas zonas de la ciudad de Tepic, porque hasta para hacer cimientos para cualquier tipo de inmueble, a dos metros de profundidad ya había ojos de agua o corrientes hídricas provenientes de dichos ojos de agua.

También hubo en su momento infinidad de críticas a la construcción del estacionamiento subterráneo frente al Palacio de Gobierno, porque ello significaría la destrucción de una plaza centenaria cuyo valor histórico era incalculable, lo que sucedió al fin y además, la desaparición de un obelisco de verdad con décadas de haber sido instalado en la antigua plaza conocida anteriormente como  “Jardín Sanromán” y también conocida en cierto tiempo como “Jardín de los Constituyentes”, así como de “La Solidaridad”. Desde luego es posible que, desde su creación esta plaza no fue contemplada para ser destruida, sino al contrario, ser modificada y modernizada; pero jamás ser destruida como a fin de cuentas sucedió con la excavación para hacer el estacionamiento.

Voces críticas que se oyeron cuando la construcción del estacionamiento subterráneo que afirmaban que esa obra sería más chafa que duradera por como se tiene la creencia de que en la mayoría de las obras emprendidas se hacen con materiales de ínfima calidad cobrándolos como de primera, así como que iba a ser una construcción al vapor, al aventón y al ahí se va, al fin y al cabo, a nadie tendrían que dar cuentas los constructores tanto intelectuales como materiales. Y se confirmó lo chafa de la construcción, precisamente cuando fue colocada la pista de hielo para patinaje, ya que de haber estado hecha a conciencia la plaza en cuestión, obviamente que hubiese aguantado no nada más el peso de la pista y de la gente encima, sino más peso aún; pero dio de sí, debido a que desde luego fue una obra mal hecha.

Para quienes dicen que el cercar la plaza con el pretexto de la clausura del estacionamiento subterráneo fue para que la gente no se plante ahí en son de protesta, queda claro que quienes se manifiesten lo pueden hacer tanto por la misma avenida México, así como alrededor de la misma plaza hoy circundada y no precisamente nada más encima de la misma plaza.

Así que, si el mismo gobernador se refirió ya anteriormente de que se tendría que revisar la estructura del estacionamiento subterráneo, da a entender de que algo sabía ya, que no nada más era un rumor o leyenda urbana cuando gran parte de la población tenía sus dudas respecto a la firmeza y solidad que no tiene esta plaza, que es una construcción frágil y mal hecha. Por lo que no por nada se ordenó que se revisara la estructura y, ahora que se confirmó que no era leyenda urbana esta obra mal hecha, pues qué bueno que ya se confirmó por seguridad.

Sea pues. Vale.