Yakarta, 9 ene (EFE).- Indonesia y Malasia, los mayores productores de aceite de palma del mundo, acordaron este lunes luchar juntos contra la “discriminación” hacia este tipo de aceite vegetal, actualmente en el punto de mira de la Unión Europea por su supuesto vínculo con la deforestación.

El presidente indonesio, Joko Widodo, aseguró hoy en un encuentro con su homólogo malasio, Anwar Ibrahim, durante un viaje de este a Indonesia, que los dos países “lucharán contra la discriminación contra el aceite de palma”, según un comunicado divulgado por la oficina de la presidencia del archipiélago asiático.

“Hemos acordado fortalecer la cooperación a través del Consejo de Países Productores de Aceite de Palma para aumentar el mercado de aceite de palma”, añadió Widodo, según el texto.

Indonesia, que aporta un 60 % de la producción mundial de aceite de palma, con India, China, la Unión Europea y Pakistán como sus principales compradores, puso fin el pasado mayo a la prohibición de exportar este producto durante un mes para compensar la falta de suministro y el alza de precios dentro del país.

La prohibición de las exportaciones de aceite de palma por parte de Indonesia contribuyó al encarecimiento de los alimentos a nivel mundial, en medio de una inflación global provocada en parte por la guerra en Ucrania.

Indonesia produjo el año pasado más de 46 millones de toneladas de aceite de palma, de las que exportó el 74 por ciento, mientras que Malasia, el segundo productor mundial, alcanzó los 24,2 millones de toneladas, de las que exportó el 64 por ciento.

En el que supone el primer viaje al extranjero desde que Anwar ganó las elecciones de Malasia en noviembre, ambos líderes firmaron asimismo ocho memorandos de entendimiento en sectores como la energía verde, las exportaciones o el naval.

Los comentarios de Widodo y Anwar se producen después de que en diciembre el Consejo y el Parlamento Europeos alcanzaran un acuerdo provisional sobre una nueva norma para garantizar que siete productos “clave” y sus derivados colocados en el mercado de la UE no contribuyan a la deforestación y la degradación forestal mundial.

El aceite de palma, un componente esencial para la fabricación de una amplia gama de productos, desde cosméticos a alimentos, es uno de ellos, así como el ganado, la soja, el café, el cacao, la madera, el caucho, la carne de res y el mobiliario.