El fallo se produce casi siete meses después de que el máximo tribunal anuló una muy restrictiva norma sobre porte de armas de fuego en la ciudad de Nueva York.

La Suprema Corte de Estados Unidos permitió a Nueva York seguir prohibiendo las armas de fuego en zonas sensibles como escuelas y espacios públicos concurridos, mientras tribunales inferiores analizan leyes estatales sobre armas. Casi siete meses después de que la Suprema Corte anuló una muy restrictiva norma sobre porte de armas de fuego en la ciudad de Nueva York, los magistrados rechazaron una petición de congelar prohibiciones su portación en función de la ubicación.

Pero esa acción significa que la batalla sobre la restricción de armas seguirá atizándose aun cuando los dueños de armas parecen tener algo de ventaja. Cuando defendían el derecho constitucional a “poseer y portar armas”, los jueces de la Suprema Corte, dominada por los conservadores, indicaron vagamente en junio que podría haber excepciones.

En la presentación de argumentos, varios admitieron que podría haber zonas, como las escuelas, en las que las armas podrían ser vetadas. Tras esa sentencia, la legislatura del estado de Nueva York buscó prohibiciones de armas en bares, bibliotecas, escuelas, edificios gubernamentales, hospitales y lugares vulnerables y muy transitados, como la emblemática Times Square de Nueva York.

Grupos y personas a favor de las armas objetaron esa nueva ley por considerar que vulnera derechos y convencieron a una corte estatal de rango inferior para que la suspendiera hasta que se resolvieran las impugnaciones presentadas.

El estado de Nueva York recurrió ante un tribunal federal de apelaciones, donde un juez anuló la suspensión. En su sentencia del miércoles, la Suprema Corte rechazó una petición para revocar la decisión del juez. Miembros conservadores de la Corte dejaron en claro su apoyo a la impugnación de la ley de Nueva York.

Los magistrados Samuel Alito y Clarence Thomas dijeron el miércoles en un comunicado que los demandantes favorables a las armas tenían probabilidades de prevalecer en el recurso presentado ante el tribunal inferior por motivos constitucionales, y les animaron a seguir adelante con su caso.