“No ha sido fácil, porque enfrentamos la pandemia, la crisis económica y también a los conservadores que querían mantener el régimen de corrupción”, destacó el Ejecutivo

México. Martes 01 de diciembre del 2020.- (Agencias).- Durante la última etapa de su gira por Baja California en el contexto del anuncio para exentar del pago de la caseta a los residentes de Rosarito en la carretera Tijuana-Ensenada, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que ya se emprendieron acciones para recuperar las casetas tomadas en Nayarit, este fin de semana se esperaba liberar las que están ocupadas en Sinaloa y se pretende hacerlo en Sonora. Se trataba de espacios que “estaban en manos de la delincuencia o de gente que se acostumbró a vivir de la toma de casetas”.
Acompañado por el gobernador Jaime Bonilla, quien en su largo discurso destacó el cobro de adeudos pendientes de agua de grandes empresas trasnacionales, López Obrador elogió las medidas estatales para fortalecer el presupuesto. Equiparó las medidas locales con la recuperación de adeudos fiscales de su gobierno en el que se ha cobrado “a una sola empresa hasta 12 mil millones de pesos”, por eso cobrar aquí las deudas por agua y quienes tenían tomas clandestinas “es una cuestión de moralidad”.
En este contexto, el mandatario cuestionó el desempeño de otros niveles de gobierno: “hay estados y municipios que no cobran impuestos locales o que tienen acuerdos con las grandes empresas, pactos políticos-electorales para que no paguen el predial, el agua y se dedican nada más a estar recibiendo el cheque que les manda la Federación mes con mes”.
El Ejecutivo realizó esta gira en vísperas de su segundo aniversario de gobierno, que lo llevó a los barrios marginales de Tijuana, enclavados en una barranca, donde se invirtieron recursos para instalaciones deportivas con el fin de paliar la pobreza.
Aunque el lugar del acto fue cercado con vallas, para evitar acercamientos al Presidente por razones sanitarias, centenares de colonos corearon consignas, exigieron derechos y admitieron a gritos su adhesión al gobierno obradorista.
“Agradezco que en estos dos años hemos contado con el apoyo de la mayoría de los mexicanos. No ha sido fácil, porque enfrentamos la pandemia, la crisis económica y también a los conservadores que querían mantener el régimen de corrupción”, apuntó el Ejecutivo.