Ecuador deberá volver a las urnas ya que ninguno de los 16 candidatos obtuvo la mitad más uno de los votos válidos o alcanzó el 40% de los mismos más una diferencia de diez puntos sobre el segundo, para evitar una segunda vuelta

Ecuador; lunes 8 de febrero del 2021/agencias.- El izquierdista Andrés Arauz y el derechista Guillermo Lasso disputarán la presidencia de Ecuador en una segunda vuelta el 11 de abril, según anticiparon dos encuestas a boca de urna difundidas por medios luego de las votaciones generales de este domingo.
Arauz, un economista de 36 años y delfín del expresidente Rafael Correa, obtuvo entre 34.9% y 36.2% de los apoyos, de acuerdo con las empresas Cedatos y Clima Social.
Lasso, un exbanquero de 65 años, logró entre 21% y 21.7% de los sufragios, añadieron las encuestadoras, que ubican tercero al líder indígena Yaku Pérez (de 16.7% a 18%).
Ecuador deberá volver a las urnas ya que ninguno de los 16 candidatos obtuvo la mitad más uno de los votos válidos o alcanzó el 40% de los mismos más una diferencia de diez puntos sobre el segundo, para evitar una segunda vuelta.


La autoridad electoral dará a conocer en la noche un conteo rápido de los resultados.
Arauz se adjudicó rápidamente la victoria, en unos comicios marcados por la dispersión del voto en un número récord de aspirantes y las medidas contra la pandemia, que hicieron que se armaran largas filas en los colegios electorales.
“Triunfo contundente en todas las regiones de nuestro bello país. Nuestra victoria es de 2 a 1 frente al banquero. Felicitaciones al pueblo ecuatoriano por esta fiesta democrática. Esperaremos los resultados oficiales para salir a festejar”, escribió en Twitter.
De confirmarse las proyecciones, los ecuatorianos deberán elegir entre Arauz y Lasso al sucesor del impopular presidente Lenín Moreno, quien no optó por la reelección. Su mandato de cuatro años concluirá el 24 de mayo.
Estas elecciones, como anticipaban los analistas, giraron en torno a Correa, el popular expresidente que gobernó entre 2007 y 2017 y quien desde Bélgica agitó la campaña para que la izquierda nacionalista recuperara el poder luego de romper con Moreno, su exvicepresidente.