ÁRBOL GIGANTE PIERDE LA VIDA

La vida de un árbol como todas las especies vegetales y animales está supeditada al medio ambiente biológico y social de su entorno. Los árboles tienen un ciclo de vida, largo o corto según su especie; también están sujetos a enfermedades que acortan o alargan su vida si son detectadas a tiempo.
Este es el caso del ‘Huanacaxtle Gigante’ que está en el poblado de ‘El Izote’, municipio de Tepic; contaminado con el hongo gonoderma, que es una especie que infecta a los árboles comportándose de la misma forma que lo hace un cáncer. Los lugareños no se dieron cuenta que su árbol estaba enfermo hasta que soltó una rama que tumbó dos bardas y parte de una casa. Acción Ciudadana dió parte a Protección Civil y se armó la cadena de investigadores que querían salvar la vida del ‘Gigante’. Vino gente de Jalisco y también de La Ciudad de México. Analizaron el árbol y diagnosticaron que con 400 mil pesos alargarían sólo diez años de su vida y, con el peligro para los habitantes del lugar, de que soltara otras dos o tres ramas. Y, al igual que los caballos cuando se les rompe una pata, se optó por sacrificarlo. Cortar una a una sus ramas y convertirlas en madera para muebles. Eso están haciendo desde hace un mes; porque a este ‘Gigante’ con un tronco de 2.60 m. de diámetro y 8 metros de circunferencia le pueden sacar 100 toneladas de madera.
El huanacaxtle o parota convertido en tablas, es una madera preciosa de color café obscuro; muy utilizado en puertas, cocinas, comedores, sillas y todo tipo de figuras. Es una madera resistente a las termitas y a la polilla; su único inconveniente, que no cualquier carpintero la trabaja por su polvillo hostigoso y picante.
Así es como termina la vida de este árbol con más de 100 años de existencia, emblema de los izotenses; quedará convertido en madera para muebles; para el que aprecie lo bonito y guste comprar la madera en greña y la seque en su casa. Está disponible para lugareños y fuereños; claro, pagando y sin amontonarse.
Esperamos que alguien haya hecho una cronología del ‘Gigante del Izote’; porque este humilde servidor ni enterado estaba de esta reliquia que ahora es historia e indudablemente, una gran pérdida para el medio ecológico.