OPOSICIÓN A TODO, ESTÉ BIEN O ESTÉ MAL

Nada satisface a los buitres que viven a expensas de la carroña; esperan que la vaca se desbarranque para lanzarse a desgarrar con sus picos primero, los ojos y el rabo, después la panza y la tripas. Inicia la danza del zopilote en torno a la vaca muerta; todos participan del festejo disputándose las vísceras bañadas de bazofia. Siguen con la carne descompuesta, saborear lo podrido les provoca delirios de gula y atragantamiento Continúan con su festín hasta que regurgitan por la bastedad, dejando pelados huesos y cuero. Es la fiesta de los buitres que se alegran cuando llega la muerte a una vaca o a un toro; o cualquier animal del que puedan satisfacer su instinto, su condición natural de aves carroñeras.
No tardan los coyotes en olfatear el banquete y meterse a disputar lo que queda de la res; jalan huesos y cuero, lo importante es saborear la carroña de la que también participan y, aunque poco les tocó, esperan con ansia la próxima tragedia. Su condición es el oportunismo y la rapiña. ¡Ya habrá otras oportunidades!
Metafóricamente es la misma condición de la conducta que emplean los líderes del PRI, PAN y PRD; de los medios y analistas chayoteros que se oponen a todo, esté bien o esté mal. Buscan, al igual que aves de rapiña saciar su apetito voraz y se lanzan en picada hacia las vacas muertas. Cualquier tragedia la capitalizan haciendo un festín denigrante para deudos y gobierno. Nada los detiene; se sacian de la inmundicia que regurgitan; lo miramos con la pandemia mundial del COVID-19 y ahora con la tragedia de la Línea 12 del Metro. Emulan la conducta natural de los carroñeros; interpretan muy bien sus escenas porque las afloran de su natural comportamiento. Se adhieren otros depredadores oportunistas que inventan sofisticadas tragedias, dignas de lo más grande de los clásicos griegos, donde Esquilo y Sófocles no les llegarían ni a los talones. El circo Romano para ellos es necesario; gozan con la sangre de los caídos como si fueran centuriones insaciables de más y más espectáculos.
¡Quieren salvar al país del esquema gubernamental establecido! Pero no dicen por qué en 80 años que lo tuvieron, nunca intentaron salvarlo.
Hoy imploran al pueblo los ayude a regresar; pero la gente sabe de la condición natural de zopilotes, coyotes y chacales, que se alimentan del oportunismo y la tragedia. Son carroñeros empedernidos. Y no es coincidencia, es la realidad de la mafia que quiere regresar al poder.