LAS CAMPAÑAS

Por Rigoberto Guzmán Arce

Por Rigoberto Guzmán ArceYa vienen ya van las brigadas de todos los colores, alianzas o partidos afanosos por convencer a los votantes entre visitas domiciliarias, volantes, banderas, camisetas, cachuchas y el ambiente de fiesta por medio de incisivo perifoneo, canciones de estribillos pegajosos en la mañana, tarde y noche. Las campañas ya están en una intensidad en redes sociales y en las calles y colonias, en comunidades o cabeceras municipales en todo el estado. Nadie se escapa de ser visitado, todos prometen y se arrebatan el cauce de las mayores mentiras, prometen lo mismo de hace cuatro años, en mi ciudad sigue el problema del agua que desde niño padecemos y han pasado gobiernos y no ha habido una planeación de la obtención de este recurso y la política de ahorro, los ciudadanos creemos que solamente el gobierno debe de darnos agua, sin tener una cultura de la prevención.
Mucho ruido y poco contenido, campañas ligeras porque pueden prometer todo lo que se les ocurra y saben que no serán fiscalizados moralmente y así sigue la misma película de siempre. En mi ciudad hubo un candidato a presidente municipal que prometió no cobrar un cinco y que ese salario iría para becas escolares, no cumplió y no pasó nada, la gente lo criticó, pero hasta allí queda el enojo. Ahora la comunidad anda gozosa participando con otros candidatos, también levanta efervescencia los que andad de aspirantes a regidores, se forman grupos y como un pequeño ejército o aficionados a un equipo de futbol recorren demarcaciones hasta con tambores. Han preferido a simpáticos o populares o cercanos a los que dominan los partidos sacrificando a los mejores preparados.. Así se van nuestros recursos que se generan con los impuestos de todos. Juran que van a trabajar, pero no traen un programa integral de gobierno, son simples ocurrencias, pocas veces explican el cómo lo van a llevar a cabo. Ya he visto la misma película. Van casa por casa, entregan volante vistoso, se toman la foto y jamás regresarán con esa benevolencia y esa generosidad, no les nace, a pocos aspirantes los he visto haciendo labor comunitaria, salieron de las negociaciones de los clanes políticos de las capitales. Brotaron con “cualidades” y buscan convencer al electorado que ellos son mejores que los otros. Demuestran músculo político y dicen que van ganando, se aprovechan de la ignorancia y es pura verborrea lo que pregonan, ya no hay valores, ni principios, ni conocen la plataforma electoral, ni los estatutos de los partidos políticos que representan. Simplemente es la ambición del dinero, los regidores sueñan tener la seguridad económica de por vida, porque saben que habrá partidas presupuestales donde habrá tajadas, se sabe cómo hacerlo, son incapaces de solucionar los problemas ancestrales, pero saben de los vericuetos para obtener recursos.
Los veo casi sin descansar, saben que es ahora la oportunidad de convencer y es una oportunidad de oro. Los que hablan contra la corrupción fueron cómplices de gobiernos corruptos, saben vivir del erario y hoy se presentan como defensores de la 4T, parece una broma macabra que partidos que se dicen de izquierda traen de candidatos a los que forjaron el caciquismo en Nayarit, los que tuvieron canonjías, puestos, direcciones, ahora resulta que ya son blancas palomas.
Así transcurren las campañas políticas, sin contenido, simplemente arengas y sonidos repetidos, volantes que después los ve uno tirados, lonas por doquier, las fotografías de candidatos “exitosos” donde al llegar al poder se olvidarán del votante, ahorita ya tienen las listas a quiénes llevarán a votar ese domingo 6 de junio. Le exprimen el voto y los dejarán en abandono los servicios públicos y las necesidades de la familia. Así se repetirá la misma película. Una relación terrible, nadie informa, educa ni organiza, hay un votante consciente, pero no es suficiente, el vendaval avasalla, la compra de votos, las promesas de algún puesto o de algún favor en el futuro. Recuerdo que votamos por el cambio en el año 2018 y resulta que ahora ya están en el barco del triunfo aquellos que eran a los que repudiamos. No escribí los nombres de candidatos porque se puede leer este escrito en cualquier campaña y se dará cuenta que no importan los nombres, están los vividores y “profesionales” de la política, los expertos de marear al pueblo cautivo, porque solamente unos cuantos tendrán puestos y los que anduvieron con fervor en las campañas simplemente les van a dar las gracias, es la pirámide que siempre se repite, sirve uno como escalón. En el primer día de gobierno decenas de suspirantes por un puesto les dirán que se pongan atento que pronto los llamarán. Guarde esta columna y léala en junio del 2024 y se dará cuenta que seguirá igual la forma de hacer campañas para seguir engañando al pueblo.