Tepic, Nayarit a 24 de junio del 2021.

Colombia.- Yolanda Chaparro, de 71 años sufre esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad que es neuronal y degenerativa. Después de batallar durante meses entre negativas de juntas médicas, tutelas o abogados, este viernes le aplicarán la eutanasia, será la paciente 124. En mayo de 2020, pidió la eutanasia y le dijeron que no varias veces, hasta que acudió a la tutela.

“Ella solicitó hace más de un año este procedimiento justamente para evitar estar en el nivel de deterioro en el que está actualmente. Hoy día el sistema de salud le autoriza el procedimiento y probablemente va a realizárselo en los días venideros, pero esto era justamente lo que ella quería evitar. Quería evitar estar postrada en cama, quería evitar atragantarse al momento de comer y evitar el sufrimiento posterior, y le vulneraron el derecho a morir dignamente”, explica Lucas Correa Montoya, abogado de Yolanda.

Cuando un periodista le preguntó si estaba tranquila por su decisión, la mujer, maestra de preescolar, respondió que sí.

“Perfectamente, alegre, porque ya no voy a estar así, atrapada en un cuerpo que no sirve. Porque este es un país supremamente católico y la religión dice que el dueño de la vida es Dios y que uno tiene que aguantar hasta donde pueda porque uno no es dueño de la vida, y eso es un absurdo para mí porque la vida es de uno, de nadie más, y uno debe tener autonomía de morir como uno quiere sin estar sometida a la tortura de esta enfermedad”, explica.

Para ella, la eutanasia significa morir dignamente: “Dignidad para morir es no llegar a unos estados tan degenerativos, sino morir prácticamente con sus facultades, autonomía y desplazamientos físicos. Dignidad es eso, el respeto que uno como ser humano merece y no estar postrado en una cama”, afirmó.

https://youtu.be/4nJ6Br9WizY