Se vuelven a escuchar lamentos de reporteros y comentaristas de televisión, de periodistas de los medios escritos y de locutores de la radio; nuevamente se quejan de que ‘las mañaneras’ alientan la confrontación y la polarización. Lo mismo que decían antes de las elecciones del 6 de junio y que juntos con los partidos súper-poderosos (PRI, PAN y PRD) se aprestaron a la lucha para arrebatarle el Congreso a Morena. Pero, ni con la ayuda abierta de los medios, del INE y de las talegas de dinero que gastaron, pudieron quitarle la corona al partido violeta. Al contrario, Morena y sus aliados consiguen como en el 2018, mayoría relativa y; de 15 gubernaturas en disputa, consiguen once.

Inmediatamente vinieron las declaraciones de Alito, Markito y el Chucho mayor auto-flagelándose con su triunfo ficticio. Respondieron como aquel que recibió varios puñetazos en la cara y se consuela diciendo: ‘El gusto que me queda, es que le dolió la mano’.

Morena es ahora, el partido que más estados gobierna a nivel nacional; a pesar de todo lo que hicieron, de los complots y reuniones concertadas de los opositores en contra del gobierno que encabeza Andrés Manuel; como aquellas famosas tazas de peltre en las que sirvieron café a los asistentes, cuyos slogan decían: “O LO DEJAMOS SIN LA CÁMARA; O NOS DEJA SIN PAÍS”. La expresión por sí sola refleja la enfermedad que padecen: Un egocentrismo infantil que no mide dimensiones. ‘Pensar que el país es sólo de ellos, de su propiedad, también es una mentira’.

Derrotados pero prepotentes los conservadores y los medios a su servicio, ahora tratan de enfrentar a la ‘clase media’ con la ‘de abajo’, al decir que la clase media está descuidada porque lo único que le importa a López Obrador son los pobres. Cada día inventan nuevas mentiras; quieren engañar y corromper a las clases populares. Andan buscando exorcizar ‘las mañaneras’ del presidente porque muchas de sus mentiras y engaños son aclarados en las conferencias mañaneras. Precisamente, mirando lo dañino que es la perfidia y la mentira, en las próximas semanas van a dedicar un día, especialmente para analizar noticias falsas que se trasmiten a través de la prensa escrita, la radio y la televisión.

Con el análisis de la información falsa se va a destapar a muchos reporteros ‘amarillistas’; que buscan el protagonismo a base de montajes; que se prostituyen porque para ellos primero está el dinero que la verdadera noticia.

Al poner en práctica esta estrategia es seguro que las críticas arreciarán; pero como dicen: ¡No hay de otra! Las mentiras se contrarrestan evidenciándolas; ahora las mentiras que se arrojen tendrán contestación, porque para uno que madruga, otro que no duerme. Y no hay que hacer mucho caso de la polarización; México siempre ha estado polarizado entre pobres y ricos; los segundos con mayor peso aunque sean menos. Hoy, no se trata de igualar a los pobres con los ricos; se trata de armonizar a las clases de abajo. Que se les respeten sus derechos y necesidades procurando la armonía de las familias; porque habiendo armonía y estabilidad ganan también las clases de arriba… y esto se logra con verdades, no con mentiras.

Apostador de Cuacos