COSAS DEL AYER

     Por:Martín Elías Robles

Qué tal, amigo lector;     saludándole en medio de estos días lluviosos, calurosos y enfadosos, tan normales en estos días de junio y julio; si mal no recuerdo, por estos tiempos en la zona costera de Nayarit ya deben estar levantando la cosecha de guanábana, los árboles han de estar repletos de esta delicia que algunos señalan es medicinal, pues aseguran sirve para atacar enfermedades como el cáncer; muy aparte de sus mágicas propiedades, la verdad es que la guanábana es un fruto sabroso y dulce que a mucha gente encanta. Por cierto, allá en la Lima de Abajo un pueblito pintoresco de la zona de Compostela, muy cerca de la Peñita de Jaltemba, hay unas huertas donde la guanábana se da de manera muy especial. Cuando visite la Riviera Nayarit no olvide darse una vuelta por ese lugar que muestra a plenitud las riquezas naturales del estado… SUCEDE HASTA CON LOS MÁS GRANDES ARTÍSTAS. Hace tiempo en un diario de circulación nacional se reveló, que el Ayuntamiento de Madrid, España, aseguró firmemente que la famosa canción “Madrid, Madrid, Madrid” no era autoría de don Agustín Lara, sino de un español que vivió exiliado en México, llamado Rafael Oropesa, a quien supuestamente el compositor mexicano le compró el tema en el año de 1940, cuando el famoso “flaco de oro” aún no conocía España. Dicen, equivocadamente el gobierno de Francisco Franco, en ese entonces, en agradecimiento, aparte de los muchos reconocimientos públicos, regaló a Lara una casa en Granada. Ahora resulta que la inspiración del laureado músico y poeta no lo era tanto, cuando según los españoles, llegó a comprar las canciones que le inmortalizaron. Aunque a decir verdad, también aclaró el investigador Raúl Guerra, no se ha conseguido ningún documento que avale lo que indican las autoridades españolas. Lo cierto amable lector, es que siempre han existido los rumores, a veces infundados, en los que se asegura muchos de nuestro famosos compositores en algunas ocasiones han comprado canciones y hasta en otros casos, hay quien asevera, se las han robado; verdad o mentira, vaya usted a saber. Lo que sí, fíjese que hace algunos años, cuando anduve dedicado a mi carrera de compositor y llegué a vivir a la Ciudad de México junto con un hermano para buscar reconocimiento en el medio artístico, durante algún tiempo, trabajamos en Cafés-cantantes y bares donde actuábamos para subsistir económicamente; en esos lugares tuvimos la oportunidad de dar a conocer nuestras canciones originales; le cuento esto porque curiosamente en dos ocasiones, durante mi estancia en la Ciudad de los Palacios, se me acercaron personas pretendiendo comprar mis canciones que, según me dijeron, eran para Juan Gabriel; nunca acepté venderles nada, ni comprobé si realmente eran para él; pero lógicamente siempre me quedó la duda si el Divo de Juárez efectivamente gustaba de comprar canciones para hacerlas suyas, algo que se me hace difícil de creer por la gran admiración que siempre le tuve al cantautor… AHORA TE LLAMARÁS… Ya hemos comentado en otras columnas sobre esta costumbre que tenían nuestros abuelos de poner a los hijos el nombre de acuerdo al santoral; pobre de aquel cristiano que naciera en la fecha de un santo con nombre feo, su apelativo era una desgracia para todos los días de su vida; imagínese usted, eso de llamarse Caralampio, Crisantemo, Espiridiona, Melitona, debió ser una frustración bárbara para las personas de aquellos tiempos. También, ya en la época de nuestros padres, los nombres larguísimos fueron una moda que avergonzaba a los retoños, nombres como, José Francisco Antonio, o Josefina Lorenza Esperanza, eran un problema para acomodarlos en los documentos oficiales, detalle que causaba pena, como también era una pena cuando se usó eso de poner nombres extranjeros a los mexicanos que tenían la cara más autóctona que nuestros hermanos oaxaqueños de raza pura. En fin, son épocas y modas, hoy lo normal es hacer una mezcla de palabras con distinto significado, o iniciales, de aquí y de allá para formar un nombre que a veces suena rarísimo, pero que, dicho francamente, cada quien es libre de ponerles a sus hijos el nombre que le dé su regalada gana… GLORIA DEL CINE NACIONAL. Doña Sara García, la gran actriz del llamado cine de oro mexicano, fue una mujer a la que muy seguramente también las viejas y las nuevas generaciones de ciudadanos le recordarán con admiración, pues pocas actrices llegaron a realizar una carrera tan fructífera como la abuelita del cine mexicano. Según una anécdota, siendo doña Sara muy joven, un día se quitó la dentadura para aparentar mayor edad en una de las películas exitosas que protagonizó, hasta ese grado llegó su profesionalismo y su amor por la actuación…CAFETEANDO LA NOTICIA. Que se avecina un repunte de Coronavirus en México, las autoridades han señalado que se debe incrementar los cuidados para evitar los contagios, eso está bien. Pero, qué pasó con la estrategia de salud durante las campañas electorales en el país, por qué las autoridades no pusieron mano dura, permitiendo que los candidatos anduvieran del tingo al tango aglomerando gente de todos lados; no hubo restricción alguna, los mensajes de alerta fueron como las llamadas a misa nadie los acató. robleslaopinion@hotmail.com