*Exigen que se les entregue porque tienen más de un año sin recibirlo poniendo en riego su vida

Por: Verónica Ramírez

Ante el desabasto de medicamentos en el ISSSTE, pacientes trasplantados de riñón se manifestaron este miércoles afuera de este instituto para exigir la entrega de sus medicamentos.

Desde hace un  año, al menos 30 pacientes con trasplante renal se encuentran en riesgo de morir por no contar con su tratamiento de forma periódica. Quienes están en dicha  condición de salud  compraron su tratamiento con valor de 9 mil pesos para fallecer, denunció Francisco Javier Barajas, paciente afectado.

El calvario de quienes han sido trasplantados comenzó desde hace un año, tiempo en el que prácticamente “mendigan” por sus medicamentos mismos que les son negados bajo el argumento de que la federación no les ha surtido.

“Merecemos un trato digno”, reclaman.

Los propios trabajadores de la Farmacia del  ISSSTE esconden los medicamentos posiblemente para entregarlos únicamente a quienes ellos decidan o presuntamente a quienes les den “mochada”.

Son tan inhumanos e insensibles que incluso,  les han entregado medicinas vencidas, reveló Francisco Javier Barajas, paciente trasplantado de riñón desde hace 6 años.

“En una ocasión nos dieron medicamento caducado que era lo único que tenían, que si lo queríamos lo aceptáramos y si no, pues que nos las arregláramos”, lamentó.

Y es que el precio de un medicamento especializado para enfermos renales varía de 7 a 9 mil pesos, les dura un mes.

“Ahorita entramos a hablar con el Subdirector Héctor Delgadillo, y me dijo que lamentablemente, él no puede hacer nada, que tenemos que acudir a la delegación que porque ellos son los que canalizan el recurso”.

Son los propios pacientes o  sus familiares quienes se tienen que “mover” para conseguir este tipo de medicamentos, muchos de los cuales se compran a través de internet, lo cual además del precio  elevado,  se paga un costo extra por el envío.

A esta manifestación se sumaron pacientes con cáncer quienes viven una situación similar,  o comprar los tratamientos en farmacias privadas o pueden morir porque  la reproducción de células cancerígenas no se frena a menos que se les aplique sus quimioterapias.

Reiteraron el llamado a las autoridades para que tomen cartas en el asunto y den una solución inmediato o se convertirán en asesinos por esconder o no entregar la medicina a quienes luchan por su vida pese al burocratismo que priva en esta institución de salud.