*Un gran jurado en Nueva York ha presentado acusaciones formales contra el negocio de la familia, Trump Organization, y de su principal ejecutivo financiero e íntimo aliado Allen Weisselberg

EE.UU; jueves 1 de julio del 2021/agencias.- En un mal día para Donald Trump, se espera el anuncio formal de acusaciones criminales contra su imperio empresarial en Nueva York este jueves, lo cual podría marcar el fin de sus negocios y dañar su perfil político, mientras la Cámara de Representantes aprobó la formación de una comisión selecta para investigar el atentado de golpe de Estado que él incitó en enero, ante lo cual el acusado se refugió detrás de su muro fronterizo.

Un gran jurado en Nueva York ha presentado acusaciones formales contra el negocio de la familia, Trump Organization, y de su principal ejecutivo financiero e íntimo aliado Allen Weisselberg, según fuentes citadas por varios medios nacionales, y se espera que serán presentadas públicamente este jueves, cuando abogados de la empresa y el ejecutivo comparezcan ante un tribunal.

Serían las primeras acusaciones criminales contra la empresa de Trump desde que arrancaron un par de investigaciones de fiscales de Nueva York y autoridades estatales. Sin embargo, no se espera que se presenten cargos personales contra el ex presidente, por ahora.

Las acusaciones, según filtraciones, ya que el proceso hasta ahora ha sido secreto, giran en torno a posibles fraudes de impuestos y de manipulaciones lícitas de la contabilidad de la empresa, entre otros delitos. Algunos expertos han subrayado que la sorpresa son las acusaciones formuladas contra la empresa misma, y que si son graves podría provocar la bancarrota de la Organización Trump, ya que podría implicar la ruptura de relaciones con todos los bancos y otras empresas.

Mientras, en Washington, por primera vez el Congreso impulsará una investigación a fondo del asalto al Capitolio instigado por Trump y sus aliados al aprobarse ayer en la cámara baja por 222 votos contra 190 –sólo dos republicanos se sumaron a todos los demócratas– establecer un comité especial en torno a los eventos del pasado 6 de enero.

Aunque más de 500 participantes en ese ataque, cuyo propósito fue interrumpir la certificación final del proceso electoral que culminó con la derrota de Trump, han sido arrestados y por lo tanto hay una larga narrativa judicial de ese incidente, el intento para establecer una comisión independiente bipartidista para realizar la investigación fue anulada por los republicanos en el Senado hace un mes. Ante eso, la presidenta demócrata de la cámara baja, Nancy Pelosi, promovió la creación del comité especial dentro del Congreso.

El comité selecto, según la medida aprobada ayer, “investigará y reportará los hechos, circunstancias y causas” de lo que los demócratas llaman “el ataque terrorista doméstico” sobre el Capitolio. En particular, un enfoque será sobre el papel de Trump en el incidente.

Sin embargo, aunque seguramente habrá más revelaciones –y se grabó en mil videos y fotos, algunas de las cuales fueron tomadas por los mismos participantes y usadas para identificar y arrestarlos–, mucho sobre los acontecimientos de ese día ya se sabe. El comediante político Stephen Colbert resumió la noticia del nuevo comité así: “finalmente podremos enterarnos de lo que ya todos sabemos ocurrió”.

Trump, por ahora, parece mantener el control sobre gran parte del Partido Republicano, obligando a que 190 legisladores votaran en contra de establecer una comisión para investigar el peor asalto violento al Capitolio desde la Guerra de 1812. De hecho, algunos de ellos estuvieron entre los instigadores del ataque del 6 de enero al reiterar la acusación falsa del entonces presidente de que la elección fue ilegítima por fraude masivo. Por lo tanto, siguen rechazando la gravedad de lo que ocurrió, y políticamente saben que no les conviene que este tema continúe presente. Ante ello, ya empezaron a descalificar el comité como sólo una maniobra partidista de los demócratas.

Algunos observadores como Ari Berman, de Mother Jones, recordaron que 139 republicanos en la cámara baja habían votado para anular los resultados electorales de 2020 después de haber instigado la llamada “insurrección”, y que ayer 190 republicanos votaron en contra de un comité bipartidista para investigar esa insurrección.

Pero algunos republicanos están enfurecidos. Bill Kristol, figura influyente conservadora, acusó ayer que “un partido nacional desea encubrir el atentado para subvertir la elección más reciente”.

Trump, como siempre, ha calificado todas las investigaciones en su contra de “cacería de brujas” motivadas políticamente en su contra. Este miércoles, tal vez para buscar desviar la atención, realizó una gira por la frontera a invitación del gobernador de Texas, Greg Abbott, quien, entre otras cosas, ha declarado que continuará construyendo el muro fronterizo impulsado por el magnate. Más de 20 diputados federales republicanos se sumaron a la visita, donde escucharon el mismo guion de que la frontera está peor que nunca, con “millones de personas llegando”.

Después de saber que habrá acusaciones criminales contra su empresa y que será investigado por su papel en una intentona golpista, Trump declaró en la frontera: “Biden está destruyendo a nuestro país, y todo empezó con una elección falsa”.