NAVARRO QUINTERO  ATIENDE A MEDIOS DE COMUNICACIÓN

    Martín Elías Robles

Qué tal, amigo lector; en verdad da gusto saber que el gobernador electo, Miguel Ángel Navarro Quintero, tiene las mejores intenciones para conformar un buen gobierno. Sus proyectos, la designación de los funcionarios que le acompañarán en su administración, su diálogo constante con las dependencias federales para lograr acuerdos en beneficio de los nayaritas así lo indican. Hoy me entero de buena fuente que el Doctor, Miguel Ángel, también ha iniciado el trato cordial con los medios de comunicación, algo importantísimo para la consolidación de un gobierno de puertas abiertas, positivo y democrático, cercano a la ciudadanía. Los medios de comunicación juegan un papel preponderante para cubrir el serio compromiso que las autoridades tienen para mantener informado al ciudadano, respecto a sus actividades gubernamentales. Ciertamente, el comunicador, el periodista, en su libertad de expresión, de forma independiente, tiene la posibilidad de promocionar el trabajo gubernamental, de ser el vocero del gobierno y del pueblo, pero también la responsabilidad de investigar,  de criticar las políticas y acciones de la administración pública cuando se requiere, esto como un ejercicio de periodismo sano. Hace unos días el gobernador electo, Miguel Ángel Navarro Quintero, dialogó con algunos directores de medios de comunicación, a quienes les habló sobre la manera en que afianzará la política de la Cuarta Transformación que impulsa el Presidente López Obrador, política que lleva el compromiso de apoyar a los más desprotegidos;  así, pidió a los medios de comunicación que sean el conducto para llegar hasta el último rincón del estado, además de que sean el canal adecuado para recibir de la ciudadanía las quejas y sugerencias. Al encuentro asistieron los directores de  periódicos como el Avance, Censura, Realidades de Nayarit, El Gráfico, y El Sol de Nayarit. A escasos días de iniciar con el nuevo gobierno estatal, es claro que el doctor, Miguel Ángel Navarro, tomará el timón de un barco que navegará triunfante, empezando con sus relaciones públicas, y la buena interacción con los medios de comunicación… COSAS DE FAMILIA. Cómo cambia la vida, los pueblos y las ciudades, sólo quedan los recuerdos bonitos de la infancia y la juventud. Hay anécdotas que permanecen guardadas en la mente para siempre, sobre todo si es alguna vivencia de familia. Yo tengo una historia algo chusca que me recuerda los tiempos mozos al lado de mi padre. En 1980 viví unos años en el estado de Tamaulipas, justamente en San Fernando, un pueblo situado muy cerca de la capital Ciudad Victoria, y de Matamoros que es frontera con los Estados Unidos de Norteamérica. San Ferloco, como le decían los parroquianos, era un pueblito, donde sus habitantes se dedicaban a la agricultura, a la siembra de sorgo y maíz. Una sola avenida principal, su  placita y su Iglesia, comprendían su atractivo turístico, además de una escuela primaria y una secundaria, centros escolares a los que mi padre llegó para trabajar,  pues tenía doble plaza. Una de las distracciones de los hombres del pueblo era salir los fines de semana al campo a cazar conejos y venados, diversión que se volvía    su mayor felicidad cuando lograban cazar o atrapar vivo a un gato montés, un felino salvaje que vive por aquellas zonas áridas del país. Mi padre siempre fue adorador de la naturaleza, le encantaba el bosque, los sitios donde había ríos o lagunas, y admiraba a los animales, por lo que llegó a tener en casa jaulas con liebres y conejos, jaulas de aves exóticas que en aquel entonces abundaban en toda la región tamaulipeca. Un  día, uno de sus alumnos le comentó que su padre había cazado un gato montés cachorro, y que lo estaba vendiendo; al escucharlo, mi padre inmediatamente se entusiasmó con la idea de adquirirlo. Así llegó una tarde a casa y me pidió acompañarlo para ver al animal, con la promesa de que si me gustaba me lo compraría, también me ilusioné con la posibilidad, por lo que ni tardos ni perezosos acudimos a la casa de su alumno para ver al gatito. Allá estaba al fondo del patio,  echado bajo un árbol de mezquite el hermoso animal. Acérquense un poco más para que lo vean bien, nos dijo el papá del alumno. El gato nos vio fijamente, lo aprecié un poco más, era gris con rayas y puntos negros, como tres veces más grande que un gato de los caseros, en verdad impresionante; con cierto temor y mucha curiosidad me le adelanté a mi padre para intentar llegar hasta el animal, cuando de repente el gato hace un rugido fuerte y se lanza para echárseme encima, yo sentí que la sangre se me congelaba, luego el corazón se me aceleró y ya no pude ni gritar, por fortuna el animal estaba amarrado del cuello con una cadena de fierro que le atoró de golpe y ya no pudo llegar a mí. Es cachorrito se lo doy barato, le dijo el señor a mi papá. No amigo, no se lo compro, en un descuido este animal se come a mi Martín, le contestó mi Sergio. De plano ya no quisimos saber de nada. Hasta pronto. robleslaopinion@hotmail.com