*Evaluación global afirma que 31% de los países todavía están adoptando estándares de calidad del aire y que 43% carecen de una definición legal para regular este tema

EE.UU; domingo 24 de octubre del 2021/agencias.- La contaminación del aire, principalmente el resultado de la quema de combustibles fósiles, causa 13 muertes por minuto en todo el mundo, alertó la

Organización Mundial de la Salud (OMS).

“La quema de combustibles fósiles nos está matando. El cambio climático es la mayor amenaza para la salud que enfrenta la humanidad. Si bien nadie está a salvo de los impactos del cambio climático en la salud, los más vuln

erables y desfavorecidos los sienten de manera desproporcionada ”, señaló el organismo.

La Primera Evaluación de las Leyes y Normativas de la Calidad del Aire (GAAPL), elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que la calidad del aire continúa deteriorándose a pesar del incremento en leyes y regulaciones que buscan corregir la contaminación atmosférica.

El informe presenta los hallazgos de un estudio de la legislación sobre la calidad del aire en 194 países y la Unión Europea.

Revela que 31 por ciento de los países todavía están adoptando estándares de calidad del aire y que 43 por ciento carecen de una definición legal para la contaminación del aire.

Asimismo, evidencia que solo uno de cada tres países tiene medidas legales para manejar o abordar la contaminación atmosférica transfronteriza.

El informe también hace énfasis en que una gobernanza sólida de la calidad del aire es fundamental para lograr los estándares en la materia y los objetivos de salud pública. Subraya que no existe un marco legal común para los Estándares de Calidad del Aire Ambiental (AAQS) a nivel mundial y que la aplicación efectiva sigue sie

ndo un desafío legal importante.

“Esto se puede lograr mediante el desarrollo de una legislación para el control de la calidad del aire que integre la rendición de cuentas, la aplicabilidad, la transparencia y la participación pública”, sugiere.

Del mismo modo, la evaluación indica que la contaminación del aire está entre las primeras causas de enfermedad y muerte a nivel global y que está afecta principalmente a mujeres, niños, adultos mayores y poblaciones de bajos recursos.

Previo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en Glasgow, Escocia, la OMS urgió a los países a establecer compromisos climáticos nacionales ambiciosos para mantener una recuperación saludable y ecológica tras la pandemia de Covid-19.

“La pandemia de Covid-19 ha arrojado luz sobre los vínculos íntimos y delicados entre los seres humanos, los animales y nuestro medio ambiente”, dijo el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

“Las mismas opciones insostenibles que están matando a nuestro planeta están matando a la gente. La OMS pide a todos los países que se comprometan a tomar medidas decisivas en la COP26 para limitar el calentamiento global a 1.5 grados centígrados, no solo porque es lo correcto, sino porque es en nuestro propio interés”.

El informe de la OMS destaca 10 prioridades para salvaguardar la salud de las personas y el planeta:

1- Comprométase con una recuperación saludable. Comprométase con una recuperación sana, ecológica y justa del Covid-19.

2- Nuestra salud no es negociable. Situar la salud y la justicia social en el centro de las conversaciones sobre el clima de la ONU.

3- Aproveche los beneficios para la salud de la acción climática. Dar prioridad a las intervenciones climáticas con los mayores beneficios económicos, sociales y de salud.

4- Fomentar la resiliencia sanitaria a los riesgos climáticos. Construir sistemas e instalaciones de salud resilientes al clima y ambientalmente sostenibles, y apoyar la adaptación y la resiliencia de la salud en todos los sectores.

5- Crear sistemas energéticos que protejan y mejoren el clima y la salud. Guiar una transición justa e inclusiva hacia las energías renovables para salvar vidas de la contaminación del aire, particularmente de la combustión de carbón. Poner fin a la pobreza energética en los hogares y las instalaciones sanitarias.

6- Reimaginar los entornos urbanos, el transporte y la movilidad. Promover el diseño urbano y los sistemas de transporte sostenibles y saludables, con un mejor uso del suelo, acceso a espacios públicos verdes y azules, y prioridad para caminar, andar en bicicleta y el transporte público.

7- Proteger y restaurar la naturaleza como fundamento de nuestra salud . Proteger y restaurar los sistemas naturales, los cimientos de una vida sana, sistemas alimentarios sostenibles y medios de vida.

8- Promover sistemas alimentarios saludables, sostenibles y resilientes. Promover la producción de alimentos sostenible y resiliente y dietas nutritivas más asequibles que brinden resultados tanto climáticos como de salud.

9- Financiar un futuro más saludable, más justo y más verde para salvar vidas. Transición hacia una economía del bienestar.

10- Escuche a la comunidad de la salud y prescriba una acción climática urgente. Movilizar y apoyar a la comunidad de la salud en la acción climática.

Al mismo tiempo, la OMS lanzó una carta abierta firmada por 300 organizaciones que representan al menos a 45 millones de médicos y profesionales de la salud en todo el mundo, pidiendo a los líderes nacionales y a las delegaciones de los países de la COP26 que intensifiquen la acción contra el cambio climático.

“Dondequiera que brindemos atención, en nuestros hospitales, clínicas y comunidades de todo el mundo, ya estamos respondiendo a los daños a la salud causados ​​por el cambio climático”, se lee en la carta de los profesionales de la salud.

“Hacemos un llamado a los líderes de todos los países y a sus representantes en la COP26 para evitar la inminente catástrofe sanitaria limitando el calentamiento global a 1.5 grados centígrados y para que la salud humana y la equidad sean fundamentales para todas las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático”.

Por su parte, la doctora María Neira, directora de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, sostuvo que nunca como ahora ha sido más claro que la crisis climática es una de las emergencias sanitarias más urgentes a las que se enfrenta todo el mundo.

“Reducir la contaminación del aire a los niveles de las pautas de la OMS, por ejemplo, reduciría el número total de muertes mundiales por contaminación del aire en un 80 por ciento y reduciría drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero que alimentan el cambio climático. Un cambio a dietas más nutritivas, basadas en plantas, en línea con las recomendaciones de la OMS, como otro ejemplo, podría reducir las emisiones globales de manera significativa, garantizar sistemas alimentarios más resilientes y evitar hasta 5.1 millones de muertes relacionadas con la dieta al año para 2050”, apuntó.