ABH Rincón de Guayabitos

Por: Raúl de la Cruz

Por: Martín Carrazco

Tepic, Nayarit.- Martes 26 de octubre del 2021.- En el ABH predicamos con el ejemplo, unas palabras de mi amigo Beto Ramírez que me motivaron para practicar la natación como forma de vida. Para el XXIX Maratón Acuático ABH “Reto Nadando al Sol, en Memoria”, me preparé como nunca porque se trataba de quedar bien conmigo mismo y rendirle un homenaje a mi querido amigo que se nos adelantó en el camino.

Confieso que un dolor en la espalda, días previos a la competencia, me hicieron dudar de mi participación en el kilómetro, sin embargo, la motivación de mi hija Berenice y de mi esposa Lupe me hicieron soportar el dolor. Ese sábado 23 de octubre en Rincón de Guayabitos amaneció nublado, las olas parecían un vaivén musical, el mar estaba tranquilo, me hizo suponer que también se había sumado al homenaje.

La inquietud y la adrenalina se ponen a tope en la línea de salida, sobre todo en el momento de los discursos. Suena la chicharra y todos nos lanzamos al mar. Estaba inquieto por mi mente me asaltaron pensamientos negativos, “y si me lesiono en medio recorrido”. Hice a un lado todo lo negativo que merodeaba en mi mente y me concentré en cada brazada. Pensé en mi amigo Beto  y mi familia, mis nietos: Damiana, Bayo y Raúl por los gemelos que viene en camino. Me propuse nada a un ritmo del setenta por ciento. Mi objetivo era cada boya.

Dos veces me desvié del camino y por lo tanto tuve que nadar contracorriente. En la penúltima boya me dio alcance Berenice “Hola pa”, me dijo. Me motivé más, aceleré la brazada. Faltaban dos boyas y la meta final. Ya escuchaba al maestro de ceremonias Martín Carrazco. Esa fue mi referencia para el remate final. Dos grandes olas me empujaron al final del recorrido. Paré, corrí y cuando llegué escuché una ovación. Pero oh, sorpresa, no traía el chip que marca mi registro. No importa, con el número es más que suficiente, me dijo una de las jueces.

Terminé y chequé mi tiempo. Me sentí satisfecho, había bajado dos minutos. Miré hacia el mar para ver la gran cantidad de nadadores que estaban llegando. Fijé la mirada hacia la isla del Coral y elevé una oración en honor de mi amigo Beto Ramírez. Misión cumplida, “a lo que sigue”, como diría Beto. A escribir la nota, seleccionar fotos, realizar entrevistas con los ganadores, los principales organizadores y autoridades. Atender a los amigos de la prensa.

Y lo que sigue es la preparación para el siguiente evento en Santa María del Oro en marzo del próximo año.