El ex gobernador

Asunto 1

La política es un juego que tiene innumerables reglas sobre cómo sobrevivir en la vida pública y lograr imponerse a los demás.  La política mexicana seguramente, sui generis como ella sola, también debe tener sus propias características particulares. De forma abstracta e impersonal podría decirse que el partido tricolor (dominante durante prácticamente todo el siglo pasado) es el que tuvo a más políticos versados en el arte de la manipulación y el engaño.

Como era de esperarse ese partido después de 71 años de poder ininterrumpido logró todavía gobernar 6 años más durante el presente siglo. Las instituciones cambian, se modifican; los personajes, por otra parte, son los que se adaptan a la situación coyuntural dominante.  Uno de los personajes plenamente vigente en este 2021 es mi paisano Manuel Bartlett. Tiene más o menos de estar en las grandes ligas de la política más de 40 años de carrera ininterrumpida.

El poblano tiene un impresionante CV. Ex senador, ex gobernador, ex secretario de gobernación, y actualmente titular de la CFE. Se le vincula con varios de los episodios más negros del México contemporáneo. ¿Quién podría olvidar cuando el sistema se cayó (¡¿calló!?) en las elecciones presidenciales de 1988? Tampoco podemos olvidar el asesinato de Enrique Camarena, agente de la DEA, asunto en el que las malas lenguas comentan que estuvo vinculado Bartlett.

¿Cómo es posible que un personaje de tal magnitud siga formando parte del gobierno? Esto obedece a varios factores: 1) No hay nuevos cuadros de políticos que hayan sabido hacer a un lado a la “vieja guardia”, y 2) Sabe mucho de todo. No, no es broma.  Conoce la política mexicana al derecho y al revés, por lo tanto, es un activo importantísimo porque puede revelar secretos e intimidades que cualquiera estaría dispuesto a pagar lo que fuere por conocer.

Hace poco fue su comparecencia ante el Poder Legislativo. Se la recordaron, sí se la recordaron, toda la información que hay en su contra. Dudo muchísimo que se haya molestado o les haya prestado atención.  Se sabe protegido y bien resguardado.

Asunto 2

A diferencia de Bartlett Díaz hay una ex funcionaria pública que no supo aprovechar las oportunidades que la vida pública le otorgó.  Rosario Robles tuvo una carrera meteórica a principios del presente siglo, pero una serie de malas decisiones (que ya hemos mencionado en columnas anteriores y lo haremos en futuras participaciones), le provocaron un verdadero calvario a ella y su familia.

Después de más de dos años en prisión esperaba obtener su libertad. Esto no ocurrió y parece que todavía quedará más tiempo tras las rejas.  Desde el encierro, ha mostrado su apoyo a la UNAM por los malos entendidos con el Ejecutivo Federal y también se ha mostrado optimista en cuanto que su asunto quedará resuelto a su favor.

¿A quien tendrá que pedirle disculpas para que todo quede en el olvido? ¿Hizo tanto mal que es imposible olvidarse de ella? Mientras algunos se divierten cenando en lujosos restaurantes ella lo hace desde una celda.

Asunto 3

Uno de mis mejores amigos se encuentra internado luchando por sobrevivir. Lamentablemente el COVID hizo de las suyas y lo tiene desde hace días en la cama de un hospital.  Él es de las personas que, debido a su profesión, debe de salir constantemente de su casa y desplazarse a varios lugares de la ciudad.  A pesar de lo que muchas personas dicen (y el gobierno también), dudo mucho que realmente nos encontremos en semáforo verde  Ojalá que mi amigo  y toda la gente que se encuentra luchando por su vida logran recuperarse pronto.

Hasta luego.

Luis Fajardo Velázquez

luisefeve@hotmail.com